Leche Pascual podría desmantelar parte de la producción de postres lácteos termizados en España, que se eleva a 60.000 toneladas anuales, y trasladarla a Estados Unidos y a otros países, desde los cuales se exportan estos productos con el nombre de yogur. Esta posibilidad, que se produciría si no cambia la normativa sobre el yogur que impide esta denominación en postres lácteos de larga vida, supondría la rescisión de los contratos de 100 empleados de su fábrica de Miranda de Duero (Soria).