AMDPress.- El consumidor español es el más reacio de Europa a aceptar los nuevos productos que las empresas de alimentación lanzan al mercado, según el estudio realizado por IRI España en seis países y presentado ayer, martes 9 de marzo, en Alimentaria por el profesor del IESE José Luis Nueno.

De esta manera, sólo el 13% de los lanzamientos alcanzan una cifra de ventas superior a la media de su categoría, una cifra similar al 18% registrado en Francia, pero muy inferior al 33% de Inglaterra, el 34% de Holanda, el 35% de Italia y el 37% de Alemania. Asimismo, en el mercado nacional estos productos requieren de al menos seis meses para consolidarse, más del doble que en los países anglosajones.

Según Nueno, una de las principales razones de estos resultados es la menor inversión en publicidad y en soporte, que en España es hasta cuatro veces menos que en Inglaterra o Alemania. Además, el profesor del IESE aclaró que los nuevos productos para el consumidor español deben girar sobre tres ejes: comodidad (platos preparados, IV gama, etc.), salud (alimentos funcionales, etc.) y placer (sabor y aroma).

De igual forma, José Luis Nueno reflejó los sectores más innovadores. Así, un 65% de los 700 nuevos productos presentados entre 2002 y 2003 en España correspondieron a alimentación seca (sobre todo, galletas, pastelería y bollería), mientras que 180 referencias procedieron de los productos frescos; 93, de bebidas; y 14 y 12, respectivamente, de leches/batidos y conservas. Esta estructuración tiene que ver con la mayor aceptación por parte del público infantil, consumidor más habitual de dulces, galletas, etc.

Por último, Nueno destacó las cinco grandes áreas que centran la actividad innovadora nacional: edad (la buena disposición de los niños disminuye a medida que crecen); salud (productos "con" activos funcionales y "sin" colesterol o sal, sobre todo); marketing (extensiones de marca, sabores, etc.); comodidad (representado por envases y las tareas que facilitan los productos), y precio.