AMDPress.- El grupo Unilever ha anunciado que pone a la venta una parte de sus actividades de alimentos congelados en Europa, si bien esta medida tendrá una repercusión mínima en España, ya que sólo afectará al negocio de congelados que la marca Knorr tiene en Barcelona y que emplea a 300 personas.

Según Patrick Cescau, consejero delegado de Unilever, las actividades de congelados pueden prosperar mejor bajo la propiedad de otra entidad, por lo que “la desinversión es la mejor opción”. Sin embargo, ha reconocido que la venta se trata de una dura decisión, ya que el negocio de congelados ha obtenido unos resultados exitosos durante los últimos años y, además, “se han construido grandes marcas para los consumidores, como Findus, Knorr, Iglo y BirdsEye”.

Esta medida, en principio, tendrá un impacto mínimo en España, ya que sólo afectará a la fábrica de Knorr que hay en Barcelona, donde también se producen los helados Frigo, si bien este negocio no se verá afectado. Según fuentes de la compañía, ésta estudiará la mejor opción para los empleados que trabajan en la marca Knorr, fundamentalmente en los departamentos de Desarrollo, Marketing y Ventas, aunque no han precisado a cuantos podría afectar la medida.

La decisión de la compañía podría pasar por transferir dichos trabajadores al nuevo comprador o reubicarles en su negocio de helados, porque la mayoría de ellos comparten funciones con la división de Frigo. Además de la fábrica de Barcelona, Unilever tiene otra en Leioa (Vizcaya), en la que se fabrican otros productos, como margarinas, mayonesa y ketchup.

Por otra parte, Unilever también ha presentado hoy sus resultados de 2005, que arrojan un beneficio neto de 3.975 millones de euros, un 35% más que en 2004, debido fundamentalmente a la venta de la división de perfumes, a los planes de ahorro, al crecimiento en cuidado personal y mercados emergentes. Asimismo, los ingresos ascendieron a 39.672 millones de euros, un 3% más que en el año anterior.

Las previsiones de Unilever para 2006 son incrementar el margen de operaciones desde el 13,4% de 2005, y reestructurar los costes para situarlos alrededor del 1% de las ventas. El grupo espera asimismo repartir 700 millones de euros del programa "One Unilever" para final de año, e incrementar esta cantidad hasta 1.000 millones en 2007. Asimismo, invertirá 500 millones de promociones durante este año.