Alzola Basque Water, la compañía que embotella y comercializa el agua natural mineral procedente del antiguo balneario guipuzcoano, acaba de iniciar una nueva etapa en su trayectoria centenaria, al coincidir en este mes de marzo dos hechos de relevancia para la empresa: por un lado, la definitiva superación del concurso de acreedores al que se vio sometida en el año 2012 y, por otro, la puesta en marcha de sus nuevas instalaciones, que le permitirán duplicar su actual nivel de producción.

El pasado día 5 de marzo, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia-San Sebastián dictó un auto definitivo por el que se hace firme el archivo de las actuaciones derivadas del procedimiento concursal en el que ha estado inmersa la empresa desde enero de 2012, como consecuencia de la pérdida de mercado y la caída de las ventas en los cinco años precedentes. En mayo de 2012, Alzola-Balenzategui S.A. fue adquirida por la familia Gallardo, de tradición empresarial en el sector de hostelería. La nueva propiedad se ha hecho cargo de una deuda total reconocida de 1,7 millones de euros, que ha sido íntegramente desembolsada en un plazo de cinco años. La operación entrañó un alto riesgo, considerando que solo un 5% de las empresas inmersas en concurso de acreedores son capaces de remontar esta situación, según un informe de PriceWaterhouseCoopers de diciembre 2017.

Casi simultáneamente, a finales del presente mes de marzo, la nueva planta de producción de Alzola Basque Water va a estar operativa al 100%, sustituyendo a la anterior maquinaria dentro de los edificios del antiguo balneario. La nueva línea de embotellado está dotada de maquinaria de última generación -con una capacidad para procesar 15.000 litros a la hora-, diseñada y construida por la ingeniería Gallardo de Irun, que ha representado una inversión –totalmente desembolsada- de 1,4 millones de euros. Las nuevas instalaciones permitirán embotellar un volumen de 50 millones de litros de agua mineral por año, duplicando la actual capacidad.

Por otra parte, desde febrero de 2018, la empresa cuenta con unas nuevas instalaciones logísticas de 2.000 metros cuadrados, ubicadas en el polígono Arriaga de Elgoibar. Este almacén ha permitido racionalizar, optimizar y centralizar las tareas logísticas, que habían estado en parte externalizadas debido a las limitaciones de la sede central de Alzola en el antiguo balneario. A medio plazo, está en proyecto conectar directamente el manantial de agua mineral con estas instalaciones por medio de una tubería subterránea de 1,5 kilómetros, lo que permitirá trasladar la línea de embotellado a un emplazamiento mejor comunicado.

Producción y ventas

El ejercicio 2018 registró un volumen de producción de en torno a 25 millones de litros de agua mineral embotellada, y una cifra de negocio de 2,5 millones de euros. El objetivo para el año en curso se sitúa en incrementar en un 20% la facturación, hasta alcanzar los 3 millones de euros y, a medio plazo, incrementar la producción hasta 50 millones de litros en un plazo de tres años. Estas cifras contrastan con las de hace solo cinco años, cuando Alzola Basque Water no alcanzaba los 10 millones de litros y sus ventas se situaban por debajo de 1,2 millones. En este mismo periodo, la plantilla se ha duplicado al pasar de 13 a 26 empleados.

Alzola Basque Water comercializa alrededor del 75% de su producción en la Comunidad Autónoma Vasca, y cuenta con otros nichos de mercado en Navarra (5%), Madrid (5%), y Andalucía (7%). La nueva estrategia comercial puesta en marcha en la nueva etapa de la compañía se ha basado en la puesta en valor de la calidad del agua procedente del manantial de Alzola, complementada con innovadoras acciones de marketing.

Además de rediseñar su imagen y presentación externa, Alzola ha apostado por la proximidad con su clientela y acciones de alto valor emocional. Alzola también ha prestado especial atención a ONG's y entidades sin ánimo de lucro (AECC Gipuzkoa, Asociación de Donantes de Sangre de Euskadi, Médicos del Mundo...). La marca, que mantiene una activa presencia en redes sociales, se ha distinguido asimismo por su colaboración en numerosas producciones cinematográficas ("8 apellidos vascos y catalanes", "Toc Toc", "Un Otoño sin Berlín", "Tres Mentiras"...).