Desde hace unas semanas, Damm está retirando los barriles de cerveza que habían quedado empezados en los establecimientos de todos sus clientes de hostelería de España, sustituyéndolos por barriles nuevos como medida de apoyo al sector en su reapertura. Así, la cervecera estima recuperar un total de más de 3,5 millones de litros de cerveza, los cuales va a transformar en energía de origen renovable en su fábrica de El Prat de Llobregat, en Barcelona.

De esta forma, la cerveza que Damm está retirando de los locales se transporta hasta la fábrica y una vez allí se deposita en unos tanques que contienen unos microorganismos específicos que la digieren, produciendo un gas de origen biológico, conocido como biogás. Posteriormente, una vez separado, el biogás es lavado y purificado, y se utiliza como combustible en una instalación de cogeneración que produce electricidad 100% de origen renovable.

“Uno de los ejes fundamentales de nuestra política de sostenibilidad medioambiental es la apuesta por la economía circular. Por ello, en lugar de generar un residuo de la cerveza recuperada, le estamos dando una segunda vida transformándola en energía de origen renovable, una medida que nos va a permitir reducir nuestra huella de carbono en unos 250.000 kilos. Mediante este proceso, estimamos generar casi 670.000 kWh de electricidad, el equivalente al consumo medio mensual de unos 2.500 hogares españoles.” explica Karen Peiró, maestra cervecera de la fábrica de Damm en El Prat de Llobregat.

Esta iniciativa se suma así a todas las que Damm lleva a cabo durante el proceso de elaboración, envasado y distribución de sus cervezas, que la han consolidado como una de las cinco empresas que más impulsan la economía circular en España, según el informe sobre economía circular elaborado por el Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, en el que se destaca, entre otros datos, que el 99% de las materias primas son valorizables y reincorporables a la cadena productiva.