Según Kantar, en España estamos cada vez más involucrados con la preservación medioambiental, impulsada por el incremento de un perfil que desde la consultora han denominado como Eco-Actives, o dicho de otra manera, aquellas personas que trabajan diariamente para reducir sus niveles de desperdicio de plástico adoptando frecuentemente medidas para mejorar el medioambiente y adaptando su comportamiento de compra a este fin.

El crecimiento de los Eco-Actives es especialmente relevante en España y, mientras que en 2019 el porcentaje de compradores con este perfil era de un 14%, en lo que llevamos de año esta cifra se ha incrementado 10 puntos hasta llegar al 24%. A nivel global este aumento ha sido del 4%, al pasar del 16 al 20%. Precisamente, entre las preocupaciones que más crecen en 2020, destaca el incremento experimentado por el desperdicio de plástico, que aumenta un 3,1% respecto al año anterior hasta llegar al 8,5%.

No obstante, el cambio climático/calentamiento global (24,2%) y la contaminación (12,2%) y escasez de las aguas (9,7%) siguen siendo los tres ámbitos por los que están más concienciados los españoles, a pesar de que en los dos primeros se observa cómo el porcentaje ha disminuido en comparación a 2019.

La sensibilización por la protección del medio ambiente también tiene un efecto directo en las compras que realizan las familias, en concreto las más jóvenes.

Esta creciente implicación en reducir los residuos plásticos va más allá de nuestras fronteras, siendo prácticamente trasversal al globo, donde tanto en Asia como en Estados Unidos y el resto de Europa se encuentra entre el Top3 de los temas medioambientales que más preocupan a la población.

“Estos datos nos muestran que el deseo de vivir de un modo más sostenible sigue ahí y tanto es así que el estudio que hemos realizado en Kantar concluye que el 46% de la población española reconoce estar personalmente afectada por problemas ambientales”, ha manifestado Edurne Uranga, Consumer Director en Kantar, división Worldpanel.

En este escenario, las nuevas generaciones tienen un papel clave en impulsar un cambio en la sociedad, pues se trata de un colectivo que está a la vez influenciado por sus parejas, amigos y padres.

La sensibilización por la protección del medio ambiente también tiene un efecto directo en las compras que realizan las familias, en concreto las más jóvenes. Los Eco-Actives conforman ya un segmento que supone un mercado de más de 18.000 millones de euros en la categoría de productos de consumo masivo o FMCG, lo que equivale a un cuarto del gasto total.

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Estas personas compran actuando en consecuencia con su actitud pro-sostenibilidad y, de hecho, el 43% del volumen total de productos bio corresponde a los Eco-Actives.

Sin embargo, ante este potencial y creciente negocio, no todas las marcas parten de la misma situación. Según los datos de Kantar, los fabricantes son el organismo no gubernamental al que el consumidor demanda más acción para limitar el daño medioambiental. “Sólo el 14% de los hogares pueden nombrar alguna marca de fabricante o distribuidor que haga mucho por el medio ambiente, lo que nos señala que los esfuerzos de fabricantes y retailers tienen margen de mejora. A pesar de que no existe una solución única para acertar, continuar innovando es imprescindible para poder seguir haciendo frente a las amenazas al medio ambiente”, ha concluido Miguel Jiménez, LinkQ Manager en Kantar, división Worldpanel.