La cesta de la compra de los españoles se mantiene al margen de cualquier incertidumbre política, y la prueba está en que durante el primer trimestre del año las ventas en gran consumo en hipermercados y supermercados crecieron un 3,1%, según el informe Growth Reporter elaborado por la consultora Nielsen.

Este dato es el mejor de las cinco grandes economías europeas. De hecho, Francia, que es el segundo país que más crece de este Top 5, registró un 2,2%. Por su parte, Reino Unido e Italia apenas crecen en torno al 0,1-0,5%, mientras que Alemania, en un escenario de deflación, protagonizó un descenso del 0,4%.

España, además, también supera la media de crecimiento de Europa en conjunto, que fue de un 1,5%. Para encontrar países que mejoren la evolución de nuestro país hay que irse hasta el norte o el este del continente, a Noruega, Suecia, Hungría, Eslovaquia, Polonia y Turquía, con crecimientos por encima del 3,3%.

Una cesta más llena

En la fotografía del gran consumo en España, cabe detenerse en que los españoles están llenando más la cesta, en tanto compraron hasta marzo un 2,2% más (unidades vendidas, kilos y litros). Este dato no se veía en el mercado español desde el tercer trimestre de 2014. Asimismo, este aumento de consumo va acompañado de un incremento de precios de un 0,8%, lo que significa que los españoles están comprando más por más.

Según el director de Estudios para la Distribución de Nielsen, Asís González de Castejón, "para el consumidor puede ser una buena noticia que los precios bajen, pero el mercado de gran consumo necesita crecimientos de este tipo, precios al alza y más productos vendidos. Es un crecimiento sano que permite que se pueda innovar, dinamizar los lineales y, en definitiva, sorprender al consumidor con productos que les solucionen su día a día o que respondan a sus necesidades".