IRI ha presentado un nuevo informe europeo sobre las implicaciones de la Covid-19 en el sector del Gran Consumo en el que señalan el impacto en la nueva normalidad. El informe señala distintos impactos, tanto en consumidores, como en fabricantes y retailers.

Por un lado, en el caso de los consumidores, el precio se ha convertido en algo de mucho interés, siendo uno de los drivers a la hora de comprar. Además, hay una expectación por la continuidad de la experiencia de compra en la nueva normalidad, combinándose el canal online con el físico: productos que van directos al cliente o productos para comer en casa son algunos ejemplos. También hay que tener en cuenta que la mitad de los compradores han descubierto nuevos canales (online y proximidad) y nuevas marcas (debido a las roturas de stock). Y, por último, existe una creciente demanda por parte del consumidor por tener una experiencia parecida a la que se vive “fuera de casa” dentro del propio hogar.

La intensidad de la guerra de precios irá en función de la severidad de la crisis económica en cada país

En el lado de los fabricantes, se estima una escasa competencia de precios, como consecuencia de las promociones diarias. Estos deben considerar que algunos nuevos consumidores que han probado una marca o producto pueden convertirse en consumidores fieles por lo que deben implementar una estrategia adaptada a sus necesidades para retenerles. 

Y, por último, en el caso de los retailers, la intensidad de la guerra de precios irá en función de la severidad de la crisis económica en cada país. Mantener a los compradores que se ganaron y animar a volver a aquellos que abandonaron requiere adaptar el surtido y estrategias de precio/promoción alineadas con los distintos tipos de consumidores. Una de las iniciativas que ya hemos visto en algunos países es la alianza de distribuidores con restaurantes y otros servicios fuera de casa para cumplir con la demanda de los consumidores de vivir experiencias habitualmente desarrolladas fuera de casa, en el propio hogar.

Estos impactos, según IRI, tendrán consecuencias en estos tres ámbitos:

-  Consumidores:

o    Marcas de distribuidor y nuevas estrategias de promoción permiten a los compradores sentir que controlan sus gastos.

o    Contar con menos roturas de stock es un criterio clave para seleccionar una tienda y/o canal, especialmente para compras online.

o    Las compras online permiten una comparación más fácil de los precios.

o    Se espera que los hábitos relacionados con la crisis de la COVID-19 se mantengan, como el pago sin contacto.

-  Fabricantes:

o    Asegurar que los productos adecuados, con los atributos correctos, estén disponibles en los canales adecuados.

o    Estrategias de promoción permiten a los compradores sentir que controlan sus gastos.

o    Nuevos tamaños de envases y nuevas ocasiones de consumo ayudan a eliminar el enfoque en el precio y permiten adaptarse a los nuevos patrones de consumo de los compradores.

o    Construir el valor de la marca de fabricante y la confianza invirtiendo en la comunicación de los medios.

o    Reajustar el canal online frente a las estrategias promocionales en las tiendas.

o    La equidad de la marca y la innovación son los elementos indispensables que impulsan el crecimiento de la categoría y/o el crecimiento de los retailers.

o    Cumplir con la complejidad de las expectativas de los compradores: productos más naturales, de calidad, saludables y locales al mejor precio.

-  Retailers:

o    Marcas de distribuidor y nuevas estrategias de promoción permiten a los compradores sentir que controlan sus gastos.

o    Restablecer la arquitectura de precios según los diferentes perfiles de los hogares.

o    Comprender la dinámica de la tienda para detectar oportunidades de ingresos.

o    Reajustar el online frente a las estrategias de promoción en la tienda.

o    Entender las expectativas de los que más tienen y los que menos, que compran en la misma tienda para encontrar el mix correcto de marcas de distribuidor y de fabricante.

o    Cumplir con la complejidad de las expectativas de los compradores: productos más naturales, de calidad, saludables y locales al mejor precio.