Eroski quiere pasar página cerrando este año el difícil periodo vivido por el grupo vasco desde que en 2008 se iniciara su crisis financiera. Tal como ha explicado su presidente, Agustín Markaide, en un encuentro informativo, la cooperativa ha concluido ya su reestructuración empresarial y para el ejercicio de 2016 espera volver a dar beneficios. Aunque el presidente de Eroski no ha facilitado los datos de 2015, pendiente de comunicarlos a la CNMV, ha indicado que los resultados de la actividad ordinaria del pasado ejercicio "son los mejores desde 2008, aún teniendo en cuenta que se verán afectados por el plan de reconversión y las operaciones de desinversión".

En 2011, el grupo vasco comenzó a desprenderse de establecimientos traspasando siete hipermercados a E. Leclerc; en diciembre de 2014 tomaba la decisión de vender 160 supermercados a DIA por un montante de 144 millones y en, febrero de este año, conseguía cerrar la operación con Carrefour por un lote de 36 hipermercados -aún pendiente del visto bueno de las autoridades de Competencia- a cambio de 205 millones de euros. "Han sido decisiones muy duras, pero no teníamos duda de que era lo que debíamos hacer", ha reconocido Markaide, que ha expresado que todo este proceso no ha sido fácil, "pero la decisión ha servido para testar la fortaleza de los órganos de decisión de la cooperativa".

El ejecutivo de Grupo Eroski ha indicado, igualmente, que "todas han sido operaciones complicadas", pero la que más la de la venta de hipermercados, debido a que ante el comportamiento del consumidor "en este canal no había interés inversor", en un momento en el que los operadores preferían apostar por los supermercados.

"Caprabo no ha tenido la culpa"

Agustín Markaide se ha remontado a 2008 para explicar que los problemas para el grupo se iniciaron tras afrontar en los ejercicios anteriores fuertes inversiones, a razón de 1.000 millones de euros anuales, que tenían como propósito aumentar la presencia de sus hipermercados en centros comerciales. Una decisión desacertada a la vista de que con la crisis se produjo "un cambio en la elección para hacer las compras, de las grandes superficies al formato de supermercados, por lo que los nuevos establecimientos dejaron de obtener las rentabilidades previstas: Algo que ha venido sucediendo todos estos años hasta el segundo semestre de 2014"; momento en que comenzaron a recuperarse las ventas en el canal híper y en el que Carrefour se interesa por estos establecimientos de Eroski.

Markaide ha reconocido que la compra del 75% de Caprabo por 1.125 millones en junio de 2007 fue hecha en "un mal momento para invertir y endeudarse", pero quiso exculpar a la enseña catalana de los problemas que ha atravesado Eroski, indicando que "Caprabo no tiene la culpa de la situación. Ha hecho muy bien las cosas durante estos años, mejor incluso que los supermercados de Eroski".

"Aprovechamos la oportunidad que nos ofrecía en ese momento el mercado y los problemas posteriores han venido de nuestra estructura financiera y por la crisis", ha afirmado el presidente de Eroski. De hecho, de los 5.000 millones de euros de inversión realizados por Eroski en el periodo 2004-2008, "la compra de Caprabo representó un tercio del total", mientras el montante destinado a apostar por centros comerciales para alojar hipermercados supuso dos tercios de la cifra, ha afirmado Markaide.

Apuesta por "Contigo"

El presidente de Eroski ha destacado que de cara al futuro el panorama financero del grupo vasco está "despejado hasta 2019". Recordó que la cadena se encontraba de lleno con la crisis en un momento en que soportaba una deuda de 3.800 millones de euros, cifra que logró reducir en 2015 hasta los 2.600 millones tras refinanciar la deuda con la banca. Y Markaide calcula que esa cantidad bajará hasta los 1.600 millones en 2019. En el presente año se amortizarán 500 millones de euros.

A partir de ahora Eroski realizará aperturas, cierres y reformas de establecimientos de manera ordinaria hasta concluir el cambio de todas las tiendas al modelo "Contigo", iniciado en 2014 y que está reportando buenos resultados. El pasado año, ya contaba con 350 establecimientos transformados a ese modelo, a los que sumará más de 200 en este ejercicio, tras invertir 90 millones de euros; a la vez que continuará con el desarrollo de su franquicia. Será a partir de 2017 cuando Eroski comience de nuevo con la apertura de centros propios.

El modelo de tiendas "Contigo", según ha detallado Markaide, se caracteriza por los colores oscuros en su diseño y busca diferenciarse de la competencia potenciando la exposición de los frescos a la entrada, con fuerte incidencia en el producto local, apostando por un mayor número de referencias innovadoras y saludables, ofreciendo experiencias de compra con familias de productos "emocionales", así como contando con una mayor venta asistida.