La composición de la cesta de la compra ha dado un vuelco en la última semana. Una vez realizada la llamada “compra de búnker”, un aprovisionamiento que tiene como objetivo neutralizar el miedo y garantizar los víveres durante un periodo de aislamiento en casa, los artículos no perecederos y algunos como el papel higiénico, auténticos protagonistas de esas primeras ventas, ceden paso y bajan en el global de operaciones. Según el análisis semanal de Gelt la cerveza es el producto que más ha aumentado.

El análisis muestra que una vez que ya se ha realizado el acopio de productos básicos no perecederos, los productos de limpieza son los que no faltan en ninguna operación. Les siguen las conservas, legumbres, platos preparados y arroz. Por otro lado, los más comprados, sin embargo, son también los que más bajan, a excepción de las conservas, un recurso habitual en nuestra cocina.

Entre los productos cuyo consumo se incrementa están: cerveza (+78%); limpiadores (+34%); alcohol (+24%); y las conservas (+23%). Se mantienen estables: sopas (+4,34%) y el vino (-2%). Y los que bajan son: aceite (-58%); platos preparados (-48%); arroz (-46%); legumbres (-42%); leche en polvo (-36%); amoniaco (-33%); pasta (-33%); papel higiénico (-10%) y lejía (-8%).

Carlos Prieto, CEO y cofundador de Gelt, analiza los resultados como “un reflejo de la evolución de la situación que estamos viviendo. Tras unas primeras compras más motivadas por el miedo como reacción al confinamiento, ahora los ciudadanos hemos asumido y desdramatizado este hecho y empezamos a gestionar nuestro consumo de forma más racional. El acopio no tiene sentido con el abastecimiento garantizado y los ciudadanos van a ir normalizando su consumo”.