Según los expertos de la UOC y entidades del sector, los comerciantes se muestran optimistas en el arranque de la campaña navideña. El incremento de las ventas minoristas ( 2,1%) y del empleo en este sector ( 0,8%) en el último mes hace prever un final del año con resultados positivos. Al cierre del año habremos consumido más que en 2013, según las previsiones de los expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y datos publicados por diferentes organismos e instituciones españolas.

Pese a que parecerían reafirmarse algunos cambios en el comportamiento de los consumidores que ya se empezaron a notar en 2013, todavía es temprano para valorar si este repunte en el consumo tiene que ver con las mejoras de los indicadores macroeconómicos (resultados positivos del PIB y creación de empleo).

Según Josep Lladós, director del IN3 de la UOC, "hay diferentes factores que ayudan a que las expectativas sobre ventas mejoren, como el cambio en las condiciones meteorológicas, la contención de precios y una cierta recuperación de las rentas familiares provocada por el repunte en el empleo; en ningún caso, pese a todo, podemos hablar de un final de crisis mientras persistan los niveles de paro estructural y desigualdad social existentes".

De hecho, la Confederación Española de Comercio estima que el comercio de proximidad contratará a 30.000 personas para reforzar sus plantillas esta campaña navideña y que las ventas en el periodo de Navidad aumentarán cerca de un 4% con relación al año anterior. Unas expectativas positivas que, si se cumplen, podrían hacer cerrar 2014 con el primer aumento de ventas desde que empezó la crisis.

La caída del consumo, por lo tanto, se ha frenado y se insinúa así un muy esperado, aunque tímido, repunte. Y esto podría notarse en la caja del comercio minorista después de mucho tiempo.

La crisis con el paro y el fuerte endeudamiento continuarán sobrevolando como problemas estructurales a resolver a largo plazo, pero según Josep Lladós "se dan signos de recuperación del consumo y el empleo, a pesar de que hay que ser prudentes porque el principal factor generador de empleo es la inversión y la confianza empresarial se recupera todavía demasiado lentamente para promover el impulso inversor que necesitamos. Pese al deseo de superar la crisis y la mayor confianza de los consumidores, la percepción de estabilidad en el puesto de trabajo y sus condiciones económicas acabarán determinando la intensidad y duración de la recuperación del consumo".