Tesco ha asumido una amortización del valor de sus operaciones globales por 3.500 millones de dólares y ha anunciado sus planes para salir de Estados Unidos. El grupo ha señalado que abandonar a Fresh & Easy en Estados Unidos, un negocio que genera pérdidas, le provocará costos de reestructuración de alrededor de 1.500 millones de dólares. El presidente ejecutivo de Tesco, Philip Clarke, se ha mostrado complacido por el desempeño en su mercado matriz, donde registró su mejor ganancia trimestral en tres años, pero aún representó una desaceleración del crecimiento desde Navidad, pese a un año de grandes inversiones. “He trabajado para Tesco durante casi 40 años y puedo decir que esto ya luce, se siente y actúa como un negocio diferente y mejor”, declaró Clarke. “Hemos cerrado la brecha en el mercado (del Reino Unido), a veces hemos tenido un mejor desempeño que el mercado”, agregó.

Tesco registró una ganancia estatuaria antes de impuestos de alrededor de 2.900 millones de dólares en el año hasta el 13 de febrero, a la baja un 51,5%. También reportó una caída esperada en la ganancia del año completo lo que refleja en gran medida el costo de un plan de reestructuración para su mercado local por alrededor de 1.500 millones de dólares, lanzado después de una sorpresiva advertencia de ganancias en enero del año pasado.

Las utilidades de la compañía también fueron afectadas por el impacto de la crisis de deuda de la zona euro sobre mercados de Europa del Este, restricciones a la apertura de tiendas en Corea del Sur y las pérdidas de Fresh & Easy. El plan de Tesco para Gran Bretaña, donde obtiene más de un 60% de sus ingresos y ganancias, se ha concentrado en más personal, tiendas remodeladas, una mayor gama de alimentos e iniciativas de precios, que apuntan a revertir años de pocas inversiones y a detener una pérdida de participación ante rivales como J Sainsbury y Asda.