Un nuevo análisis publicado por McKinsey & Company estima que las emisiones de las entregas de última milla en zonas urbanas están en camino de aumentar en más de un 30% para 2030 en las 100 principales ciudades del mundo. Sin intervención, estas emisiones podrían alcanzar los 25 millones de toneladas de CO2 emitidas anualmente para 2030. Junto con el aumento de las emisiones de carbono, se espera que la congestión del tráfico aumente en más del 21%, el equivalente a añadir 11 minutos al trayecto diario de cada pasajero.

El análisis titulado “El Futuro del Ecosistema de la Última Milla” sugiere que "la creciente demanda del e-commerce resultará en un 36% más de vehículos de entrega en los centros de las ciudades para 2030, lo que conducirá a un aumento de las emisiones y la congestión del tráfico, sin una intervención efectiva".

Se espera que la demanda de entregas de última milla en zonas urbanas aumente en un 78% para 2030, lo que lleva a un aumento de 36% de vehículos de entrega en las 100 principales ciudades del mundo

Sin embargo, las intervenciones efectivas sí existen según este informe. Por ejemplo, entre las opciones que tienen el mayor impacto en la reducción de emisiones de CO2 se incluyen opciones para usar vehículos más ecológicos, como cambiar a vehículos a batería o eléctricos o, a largo plazo, vehículos eléctricos de hidrógeno. Otra intervención, la redirección dinámica, encuentra la mejor manera de llegar de un punto a otro a través de constantes actualizaciones que reducen el kilometraje y el tiempo que los conductores necesitan para entregar mercancías. Otras soluciones incluyen entregas en la calle por robots automatizados, o droides, y casilleros para paquetes.

La demanda y oferta de opciones de entrega cada vez más rápidas continúa creciendo a un ritmo mayor que otras opciones de entrega. Actualmente, las entregas en el mismo día y las entregas instantáneas son los segmentos de más rápido crecimiento en el entorno de las entregas de última milla, aumentando a un ritmo de 36% y 17% al año, respectivamente.

 "La demanda de los consumidores por la comodidad de las compras online y la entrega rápida está aumentando rápidamente y las empresas están luchando para satisfacer esta demanda con opciones de entrega sostenibles", explica Christoph Wolff, Jefe de Movilidad, World Economic Forum. "El aumento de la congestión del tráfico y las emisiones producidas en la entrega de e-commerce ya están generando presión sobre los patrones de tráfico de las ciudades y esta presión solo aumentará debido a la creciente demanda a menos que, tanto las ciudades como las empresas, tomen rápidamente una intervención efectiva".

Por ejemplo, Walmart acaba de ofrecer la opción de entrega en el mismo día para el 75% de la población de Estados Unidos y Amazon ya realiza entregas a casi tres cuartas partes de sus clientes en un plazo de 24 horas. En China, las entregas en el mismo día y las entregas al instante representan más del 10% del total de las entregas de paquetes, más del doble de la tasa en Europa. Estas opciones de entrega más rápida generan una presión particularmente fuerte sobre un tráfico urbano ya tenso.

Intervenciones en las entregas urbanas

El análisis del Futuro del Ecosistema de la Última Milla realizado por el World Economic Forum, McKinsey & Company y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), evalúa 24 intervenciones de cadenas de suministro y tecnología mediante el desarrollo de una simulación de congestión avanzada, basada en análisis, y un modelo cuantitativo, lo que da como resultado percepciones concretas y cuantificadas sobre cómo estas intervenciones pueden ayudar a resolver los desafíos de entrega en los centros de las ciudades, así como a reducir las emisiones de CO2.

El informe analiza 24 intervenciones, incluyendo droides, vehículos eléctricos y casilleros para paquetes, que pueden reducir las emisiones de CO2 y el tráfico hasta un 30%

"La ‘última milla’ es un tema complejo y entretejido ya que involucra a muchas stakeholders del ecosistema. Siempre hemos tenido tendencias que afectan a la última milla, pero no a esta velocidad y no en paralelo, no a esta escala global", declara Bernd Heid, Socio principal, McKinsey & Company. "Vemos que numerosas soluciones tecnológicas y de la cadena de entrega funcionan de manera independiente. Sin embargo, nuestro estudio muestra que en un ‘escenario de ecosistema’ en el que los actores públicos y privados trabajan juntos de manera efectiva, las emisiones producidas por las entregas y las congestiones de tráfico podrían reducirse en un 30% hasta 2030, en comparación con un escenario de ‘no hacer nada’, y la tecnología puede ayudar a reducir los gastos de envío en un 25% al mismo tiempo".

Ejemplos de intervenciones y resultados incluyen: vehículos eléctricos de batería y vehículos eléctricos de hidrógeno. Incluso en escenarios impulsados por la elección del consumidor (no la regulación del sector público), los vehículos eléctricos de batería y los vehículos eléctricos de hidrógeno pueden reducir las emisiones de CO2 en un 16% y 24%, respectivamente.

La entrega por la noche o la entrega en tiempos adyacentes pueden reducir la congestión del tráfico en un 15% y la mejor manera de lograrlo es a través de la elección de la compañía y la regulación. Esta intervención incluye servicios nocturnos de vehículos eléctricos, principalmente durante horarios de tráfico con menor demanda.

Tiendas de paquetería multimarca, las tiendas con paquetes de múltiples gestores de entrega mejoran la comodidad del consumidor y puede reducir la congestión del tráfico en un 5% hasta un 18%, dependiendo del escenario. Este tipo de tiendas han sido puestas a prueba en la ciudad alemana de Hamburgo desde 2015. Sin embargo, requieren que los gestores logísticos cooperen en un espacio comercial y construyan cadenas de suministro fusionadas. "Tal modelo tendría un tremendo impacto en la dinámica competitiva en la industria logística", según se indica en este análisis.