AMDPress.- Tras un año en suspensión de pagos, el presidente de Bilore ha planteado a los trabajadores en asamblea la clausura de la compañía y el cierre de las fábricas de Zaldibia (Guipúzcoa) y Lucena (Córdoba), donde actualmente seguían empleadas 240 personas.

Este desenlace llega tras el enésimo intento, antes del verano, de relanzar la compañía con un recorte de plantilla y de actividad, además de la búsqueda de nuevos inversores que facilitasen el saneamiento de la misma.

Hasta este momento, las fábricas de Bilore han estado en situación de producción bajo mínimos, utilizando menos el 10% de su capacidad industrial, alternando con fases de paralización total de la actividad fabril.