AMDpress.- La Comisión Europea ha presentado un documento en el que repasa sus esfuerzos para eliminar los obstáculos fiscales que afectan a las empresas que operan a través de las fronteras del mercado interior europeo. Pone de manifiesto que se ha progresado mucho recientemente, con nuevas propuestas legislativas actualmente negociadas en el Consejo, y la previsión de más propuestas y directrices. A más largo plazo, la Comisión adelanta ideas para un programa piloto que permitiría a las pequeñas y medianas empresas usar las normas fiscales de su país de origen para computar sus beneficios fiscales en toda la UE.

En este informe, el Ejecutivo comunitario reafirma su compromiso con la estrategia de 2001 para presentar propuestas legislativas y otras iniciativas que eliminen obstáculos fiscales específicos a corto plazo, así como para encontrar soluciones a más largo plazo que permitan a las empresas emplear una base impositiva única para todas sus actividades en la Unión. Además, anuncia planes para trabajar con los Estados miembros y empresas para usar las cuentas financieras como punto de partida para una base impositiva única (beneficios fiscales) y arreglos para prorratear una base única entre los distintos Estados miembros.

"La Comisión está convencida de que la eliminación de los obstáculos fiscales en las empresas transfroterizas es crucial para el desarrollo del mercado interior, el crecimiento económico y la creación de empleo", ha comentado el comisario Frits Bolkestein, responsable de Fiscalidad en el Ejecutivo comunitario. Según sus explicaciones, el programa estratégico de la institución para la fiscalidad de las empresas está diseñado para eliminar globalmente los obstáculos fiscales al tiempo que se respetan las prerrogativas fundamentales de los Estados miembros en el ámbito fiscal, en especial su derecho a fijar los tipos impositivos.

En cualquier caso, la Comisión ha constatado que los obstáculos fiscales que identificó en 2001 todavía existen en gran medida. Por ello, ha reafirmado su compromiso con una estrategia de dos vías, presentada el pasado año, compuesta por propuestas legislativas e iniciativas que se dirigen a problemas específicos y por soluciones a más largo plazo que permitan a las empresas usar una base impositiva única para sus actividades en toda la Unión.

A finales de año, la Comisión pretende presentar una comunicación sobre el efecto de las decisiones del Tribunal de Justicia europeo sobre el régimen de tasación de dividendos de los Estados miembros, con el fin de evitar conflictos. Por otro lado, en la actualidad el Consejo está discutiendo las propuestas de directivas sobre fusiones y sobre sociedad madre y filiales, que la Comisión espera se adopten a tiempo para la entrada en vigor del Estatuto de la Sociedad Europea en octubre de 2004.