AMDPress.- El exigente entorno del mercado actual, una competencia cada vez más global y la presión en materia de precios son algunos de los condicionantes destacados por el Grupo Henkel para la toma de una serie de medidas que la multinacional alemana acometerá en los próximos ejercicios. El proceso de reestructuración, cuya finalidad es realzar su rendimiento y reducir costes, incluye la consecución de un ahorro anual de 125 millones de euros a partir de 2007.

La prioridad del programa de reestructuración, para el que Henkel destinará unos 400 millones de euros entre 2004 y 2006, supondrá reorganizar las plantas de producción y racionalizar los departamentos administrativos, además de acelerar el potencial de las recientes adquisiciones acometidas. Las medidas afectarán en principio a todos los sectores de negocio, aunque el primer foco a nivel geográfico se centrará en Europa y Norteamérica. En este sentido, el programa también conllevará el despido de unos 3.000 trabajadores a nivel mundial en dos años, medida que Ulrich Lehner, su presidente, destaca como “una difícil decisión en particular”.

Henkel finaliza su comunicado destacando que determinará detalles actualizados tras culminar diversas medidas individuales y tener en cuenta las normativas establecidas en cada región.