Puig, dirigida en la actualidad por la tercera generación de la familia, celebra su 100 aniversario, en un año que estará marcado por la inauguración de Torre Puig, su nueva sede corporativa en Barcelona. En los últimos años, Puig ha logrado un crecimiento sustancial y una expansión internacional activa. De una cuota de mercado del 5,1% en 2007, Puig ha alcanzado una mayor consolidación en 2013, logrando el 9% del mercado de las fragancias

"Nuestro negocio ha ido creciendo y nos encontramos muy cerca del objetivo de alcanzar una cuota de mercado del 10%, cifra que colocaría a Puig en el top cinco de la industria. Mientras tanto, nuestra división de moda ha ido creciendo de manera consistente en los últimos años, con un desarrollo internacional considerable", explica el Chairman y CEO de la empresa Marc Puig.

En 2014, la empresa fundada hace 100 años en Barcelona por Antonio Puig para representar perfumes franceses en un contexto de preguerra, es una compañía global con 21 filiales, 4.136 empleados y productos distribuidos en más de 130 países. Desde su nacimiento en 1914, Puig ha pasado de ser un distribuidor local de cosméticos a convertirse en una multinacional cuyos productos son distribuidos en más de 130 países

La compañía, que es uno de los principales competidores en el mercado internacional, cuenta con prestigiosas marcas y licencias, de moda y fragancias, de la talla de Paco Rabanne, Carolina Herrera, Nina Ricci, Prada, Valentino, Comme des Garçons y Jean Paul Gaultier. Su experiencia y conocimiento del universo de las fragancias han hecho de Puig un actor principal en la industria internacional del perfume.

Grandes marcas

Desde el lanzamiento de Agua Lavanda en 1940, la compañía ha creado grandes éxitos como Agua Brava, 212, CH, Black XS L'Excès, Nina, Valentina, Prada Candy, Luna Rossa, 1 Million y recientemente, Invictus. La entrada de Puig en el mundo de la moda vino de la mano de Paco Rabanne en 1987, junto al que ya había lanzado una fragancia de referencia, Calandre, en 1969. En 1995, fue Carolina Herrera quien se unió a Puig, seguida por Nina Ricci en 1998. En 2011, Puig se hizo con una participación notable en la maison de Jean Paul Gaultier, consolidando así su posición en el sector del lujo. Esta estrategia le ha permitido la creación de un portfolio único que combina marcas de moda y fragancia internacionales, con orígenes diversos que van desde Estados Unidos, hasta Italia o Francia, pero que conservan su propio ADN. 

"Hemos desarrollado un modelo de negocio híbrido, único en la industria, que consiste en la convivencia dentro de la compañía de marcas propias y licencias, de moda y fragancias. Somos capaces de integrar la moda como una inspiración para las marcas, y las fragancias como una forma de construir un sentimiento y compartir la inspiración con un público mayor. Nuestro enfoque se ha concentrado en sorprender al consumidor a través del storytelling, y hemos logrado grandes éxitos con ello", explica Marc Puig.