La aplicación de nuevas tecnologías de higienización eco-eficientes puede suponer un ahorro de agua de hasta el 44% en la industria alimentaria y cosmética, según los resultados del proyecto EcoHigiena, desarrollado por Ainia Centro Tecnológico, y que cuenta con el apoyo del IVACE y los Fondos FEDER, dentro del Programa de Desarrollo Estratégico de ayudas dirigidas a los institutos tecnológicos de la Comunidad Valenciana.

Más de 2.000 empresas de la Comunidad Valenciana podrían verse beneficiadas con estas mejoras en el diseño higiénico de sus equipos industriales

En concreto, se han desarrollado dos estrategias de mejora de la sostenibilidad de las operaciones de limpieza y desinfección en la industria. La primera está basada en el desarrollo de tecnologías avanzadas de higienización (TAH) y eco-eficientes; para ello se ha utilizado hielo líquido, una técnica que mejora el proceso de empuje del producto que queda retenido en las tuberías de las líneas productivas, con la que se ha obtenido un ahorro de agua en los aclarados iniciales de las limpiezas del 33% en empresas de alimentación, y del 77% en empresas cosméticas; y el agua ozonizada, donde el ahorro de agua ha sido del 44% en productos cosméticos.

La segunda estrategia se ha centrado en la prevención, mediante la aplicación del diseño eco-higiénico de equipos e instalaciones, y donde los ahorros obtenidos en el consumo de agua han sido del 32% en equipos cerrados (bombas, válvulas, depósitos, etc.) y del 12% en equipos abiertos (como cintas transportadoras).

Alternativas ecoeficientes

La realización de operaciones de limpieza y desinfección o tecnologías de higienización, en superficies industriales, supone un impacto medioambiental en cuanto a agua, energía, productos químicos y aguas residuales; en sectores como el alimentario y el cosmético este impacto es especialmente alto, ya que requieren de unos parámetros de higiene muy exigentes para el desarrollo de su actividad.

Por este motivo, es necesario el uso de tecnologías avanzadas de higienización (TAH), que sean eficientes como las tradicionales, pero más sostenibles. En este sentido, un adecuado diseño de los equipos y las instalaciones y la aplicación de nuevas tecnologías ecoeficientes, como las basadas en hielo líquido y agua ozonizada, pueden ser una alternativa para las empresas de alimentación y cosmética, con grandes ventajas de reducción de costes y de impacto medioambiental.