El consumo privado en España crecerá en 2001 un 3,2%, lo que representa un descenso de un punto frente al 4,2% registrado en 2000, según las previsiones realizadas por el Servicio de Estudios de Caixa Catalunya. Este descenso vendrá motivado, según la entidad financiera, por “la falta de confianza de las familias españolas en la evolución de la economía, lo que llevaría a una moderación del gasto”.