El uso del comercio electrónico en España, aunque continúa por debajo de la media europea, se ha incrementado ostensiblemente fruto del entusiasmo que los directivos españoles han mantenido en los últimos meses, según el estudio eEurope elaborado por Andersen Consulting por tercer año consecutivo. Y es que más de ocho de cada diez empresas españolas, el 83%, asegura que el comercio electrónico les permite ofrecer nuevos servicios a sus actuales clientes. El 60% lo percibe como una vía más barata para interrelacionarse con estos mismos y como una forma de explotar nuevas fuentes de ingresos y rebajar gastos. Además un 57% de las empresas españolas cree firmemente que el comercio electrónico permite acceder a nuevos mercados geográficos. En la actualidad, las empresas españolas utilizan principalmente el comercio electrónico en el área de marketing y ventas, un 57%, y en la realización de pagos, en un 43%, frente al 32% y 24%, respectivamente, del pasado año. Y cerca de un tercio de las grandes compañías españolas utiliza el comercio electrónico para sus compras, lo que supone también un incremento respecto a 1999 de más de 11 puntos. A nivel europeo el informe revela como casi la totalidad de las grandes empresas, el 97%, utiliza el comercio electrónico. Pero además, si hasta hace poco las empresas Puntocom erán las más activas en el espacio del comercio electrónico, las Puntocorps juegan un papel igual de importante en la actualidad. Y es que según Carlos de Otto, socio de Andersen Consulting y director del Centro de Lanzamiento de Empresas Puntocom de Madrid, "las empresas más maduras han dejado de sentirse intimidadas por el comercio electrónico o deslumbradas por sus pioneros. Verdaderamente, en el último año se ha demostrado las ventajas que conlleva contar con marcas fuertes, capacidad financiera y pericia directiva". Por otra parte, varios meses después de la caída de las cotizaciones de las Puntocom, casi el 80% de las empresas afirma tener planes de explotar oportunidades a través de Internet y el 70% tiene una estrategia de comercio electrónico, lo que demuestra que "después de unos tres años de creciente expectación, el comercio electrónico ha superado la prueba del mercado de valores y ha demostrado ser un componente permanente del panorama empresarial europeo", concluye el informe.