España es el principal inversor de Europa en Iberoamérica y el segundo del mundo, tan sólo por detrás de Estados Unidos, a pesar de que todavía las nuevas fórmulas de comercio electrónico no han hecho más que comenzar a implantarse en el mercado iberoamericano, según se desprende de las conclusiones de las jornadas sobre el desarrollo de las nuevas tecnologías en Iberoamérica, organizadas por la Cámara de Comercio e Industria de Madrid en el marco de la XXVII Asamblea General de la Asociación Iberoamericana de Cámaras de Comercio (AICO). El comercio electrónico se ha convertido en uno de los vehículos preferidos por las empresas españolas para acceder a Iberoamérica dada su afinidad lingüística y cultural, lo que sitúa a las empresas españolas en una posición privilegiada para competir en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones. En Iberoamérica se estima que en el 2001 se gastarán 50 millones de dólares en viajes, 73 millones en libros y 181 en ordenadores personales, cifras que, una vez se consolide Internet como herramienta para el comercio en la región, se prevé que experimentarán incrementos exponenciales.