Durante el primer trimestre de 2000, el consumo en los hogares españoles se situó en los 6.224 millones de kilos/unidades, con un valor de 1,6 billones de pesetas, según los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Estas cifras representan un incremento del 0,8% en el caso del consumo y un aumento de casi un 2% en lo que se refiere al gasto, con respecto al mismo periodo del año anterior. Los productos que experimentaron unos mayores incrementos fueron los de la pesca, las frutas frescas, los derivados lácteos, las hortalizas frescas, las aguas minerales y el zumo de frutas, todos ellos con incrementos entre el 5% y el 9%. Por contra, los productos con mayores descensos han sido los aceites, las patatas frescas, la leche, los vinos de calidad y los huevos, con descensos comprendidos entre el 4% y el 11%.