El grupo Koipe ha obtenido un beneficio neto en el primer semestre de este año de 1.053 millones de pesetas, lo que representa un incremento del 44% respecto al mismo periodo de 1999. Sin embargo, la facturación ha descendido en el mismo periodo un 17%, hasta los 39.901 millones de pesetas. Un retroceso de las ventas que la compañía atribuye a la reducción del consumo de aceite de oliva durante la primera mitad del semestre, así como al descenso de los precios en la segunda parte. Mientras que el aumento de los beneficios se debe, según Koipe, a una reducción de los costes estructurales y de los gastos financieros, entre otros factores. Por último, respecto a las actividades ligadas a la producción de aceitunas, vinagres y salsas, la empresa ha mantenido estables sus cifras de ventas.