El Tribunal de Defensa de la Competencia ha condenado al Colegio de Farmaceúticos de Valencia a pagar 30 millones de pesetas por el envío de una circular a sus colegiados en la que les recomendaba no vender productos infantiles de la compañía Nestlé ante la decisión de la multinacional de distribuirlos no sólo a través de las farmacias, sino también de las grandes superficies. El Tribunal, que ha actuado de oficio, entiende que el Colegio de Farmaceúticos de Valencia ha cometido una conducta prohibida por el artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia, al enviar una circular para restringir la presencia en el mercado de los alimentos infantiles.