La Comisión Europea ha prohibido la exportación de cerdos vivos y de esperma porcino procedentes de Inglaterra, debido a la epidemia de peste porcina declarada en el país. El veto comunitario se mantendrá al menos hasta el 31 de agosto y tendrá que ser revisado por un comité de veterinarios. La decisión, que no afecta a los animales procedentes del resto de Gran Bretaña (Gales, Escocia e Irlanda del Norte), fue adoptada después de que varios países, entre ellos España, decidieran cerrar sus fronteras al porcino inglés. España prohibió el pasado 11 de agosto la importación además de cerdos vivos y semen, de carne fresca, productos derivados y embriones.