Las ventas de Marks & Spencer en todo el mundo en su ultimo ejercicio (cerrado el pasado 31 de marzo) alcanzaron los 8.195 millones de libras esterlinas (alrededor de 2,21 billones de pesetas), un 0,3% menos que en su ejercicio anterior. Por su parte, los beneficios del grupo antes de impuestos y gastos excepcionales alcanzaron los 557,2 millones de libras (150.700 millones de pesetas), lo que representa un descenso del 11,3% respecto a los 628,4 millones de libras (170.000 millones de pesetas) obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior. En la division internacional del grupo, las ventas se incrementaron un 5,9%, lo que produjo, segun la compania, "un beneficio operacional de 0,3 millones de libras antes de gastos extraordinarios. Si nos limitamos a Europa, los resultados en la segunda mitad del ejercicio fue considerablemente mejor que durante el mismo periodo del año anterior, fruto del cierre de siete centros no rentables, tres en Francia y cuatro en Alemania, y la mejora del resultado de las franquicias, particularmente en Grecia y Turquía". Ante estos resultados, Peter Salsbury, director ejecutivo del grupo, comento: "el año pasado dije que necesitabamos reorganizar nuestro negocio. Doce meses mas tarde puedo decir que hay poca gente en esta organizacion cuyos puestos no hayan cambiado. La compania ha dado un giro radical para centrarse en el cliente, que ya esta notando una diferencia en nuestras tiendas y en nuestros productos. Hemos reducido el descenso de las ventas y el negocio sigue mejorando". Por su parte, Luc Vandevelde, presidente del grupo, indico que "estoy convencido de que Marks & Spencer tendra un futuro de tanto exito como en el pasado. La compania esta pasando por un importante periodo de cambio. Estamos pasando de ser un comercio tradicional con unos unicos proveedores a un comercio con proveedores multiples y un concepto global del cliente".