Las autoridades británicas, que ya han comenzado el sacrificio masivo de cerdos en las explotaciones donde se ha confirmado la existencia de fiebre aftosa y que se sitúan en el norte y sureste del país, anunció ayer un nuevo brotes de esta enfermedad infecciosa en el suroeste de Inglatarra, en la localidad de Devon. Se trata de una granja que cuenta con 600 reses y 1.500 ovejas repartidas también por la vecina Cornualles.