El sector cárnico representado por la Confederación de Organizaciones empresariales del Sector Cárnico de España (Confecarne) y la Fundación del Jamón Serrano Español ha presentando ante el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) la solicitud formal para que se apruebe la concesión de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) para el Jamón Serrano, y se tramite a la Unión Europea para su ratificación e inscripción como nueva figura de calidad reconocida.

La Indicación Geográfica Protegida proporcionará a este producto emblemático de la producción cárnica y gastronomía española una protección muy superior a la actual Especialidad Tradicional Garantizada (ETG) frente a posibles iniciativas empresariales en otros países, donde ya se ha detectado el uso fraudulento del nombre "Jamon Serrano".

La IGP limitaría la elaboración de productos con la denominación "Jamón Serrano" exclusivamente a España y reforzaría la protección del nombre en los mercados exteriores. Las IGPs tienen derechos de propiedad industrial, protegidos y reconocidos por la Organización Mundial del Comercio, y también a través de los acuerdos bilaterales de la Unión Europea con países terceros.

El sector jamonero ha manifestado el máximo apoyo a este proyecto, y ha realizado durante más de un año los estudios técnicos necesarios para presentar al Magrama el Pliego de Condiciones de la nueva IGP, en el que se vincula geográfica y climatológicamente con el territorio español la producción de jamón serrano, que además presenta una flora microbiana diferenciada y unas peculiaridades sensoriales típicas en el producto final.

Un valor económico de 1.500 millones de euros

El sector espera una gestión y tramitación rápida de la solicitud por parte del Ministerio de Agricultura y su traslado a Bruselas para su ratificación e inscripción, dado que es un proyecto que cuenta con el máximo consenso sectorial, y que recoge igualmente las aportaciones llevadas a cabo por las Comunidades Autónomas consultadas y el propio Magrama.

La industria jamonera española produce unos 33 millones de piezas de jamón curado de cerdo blanco (sin incluir las paletas), que pueden representar un valor económico de unos 1.500 millones de euros. De estas cifras, se estima que más del 50% corresponde a la producción de jamón serrano ETG.

Las exportaciones españolas de jamones curados alcanzaron el pasado año un volumen de 30.888 toneladas durante el año 2013, lo que representa un 15,7% de incremento sobre el año anterior, con un valor de 274,3 millones de euros ( 15,4% respecto a 2013), siendo el primer producto elaborado en las ventas exteriores sectoriales.