Aral Digital.- El importante esfuerzo del primer sector de la industria española por crear un macroproyecto que involucre una gran parte de los agentes de la I D agroalimentaria ha tenido su recompensa en el proyecto Futural, aprobado por el Programa CENIT, el más competitivo Plan Nacional de I D i, enmarcado en la iniciativa del Gobierno Ingenio 2010 y que parte con una inversión de 35 millones de euros.

El objetivo de Futural es mejorar la calidad de los productos alimentarios españoles y la competitividad del sector. Al mismo tiempo, supone un importante logro conseguido por la industria alimentaria española, una industria que en la actualidad destina menos del 1% del total de su facturación al área de I D i.

El macroproyecto destaca por su enorme complejidad y por haber conseguido involucrar a gran parte de los agentes de la I D agroalimentaria, centros tecnológicos públicos y privados, universidades, empresas y hasta la Fundación Alimentación y Ciencia (Alicia), liderada por los principales chefs españoles, como Ferrán Adriá, y dedicada a la investigación gastronómica. El sector demuestra así su enorme interés y capacidad por invertir en el futuro siempre que se sumen esfuerzos.

Con el proyecto Futural, la industria alimentaria española investigará la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos de fabricación. El uso de tecnologías como los pulsos eléctricos, el escáner de baja intensidad, las ondas lumínicas, las altas presiones, las nanotecnologías o los envases activos serán estudiados con el objetivo de lanzar nuevos productos con una mayor y mejor vida comercial.

Covap, Ordesa, Iparlat, Casademont e Hiperbaric son las empresas que encabezan este proyecto en el que también participan otras 24 de sectores tan variados como el lácteo, cárnico, cervecero, conservas vegetales y de pescado, congelados vegetales, alimentación especial, gastronomía, distribución comercial y fabricantes de maquinaria.

Además de los objetivos científicos marcados a medio plazo, Futural también pretende volver a visualizar al sector agroalimentario como sector dependiente de la I D y capaz de hacer esfuerzos inversores crecientes; aumentar el capital relacional entre las instituciones de todo tipo operantes en el sistema de I D del sector; e involucrar a más empresas e instituciones en este tipo de proyectos.

La investigación industrial estratégica planteada generará nuevos conocimientos de utilidad para la industria alimentaria, contribuyendo de esta forma a un mejor posicionamiento tecnológico del tejido productivo alimentario español, lo que sin duda incrementará su competitividad a largo plazo.