AMDPress.- El grupo bodeguero Félix Solís ha puesto en marcha un plan de crecimiento para duplicar su tamaño en cinco años y alcanzar una facturación de 300 millones en 2007, lo que requerirá una inversión de 60 millones.

Tras la apertura de una bodega de D.O. Ribera del Duero, que se inaugura este fin de semana, el reto del grupo bodeguero es la construcción de unas instalaciones acordes para la producción del rioja. Según el presidente del grupo, Félix Solís, el primer paso será una ampliación de capital de la empresa Pagos del Rey, que agrupa a todos sus productos de alto valor añadido, especialmente los vinos Ribera del Duero y Rioja. Con el nuevo plan, la compañía contará en breve con un capital de 20 millones de euros frente a los nueve que tiene en la actualidad.

El grupo bodeguero, que tradicionalmente ha basado su negocio en los caldos de Valdepeñas, ya estaba comercializando dos marcas de Ribera del Duero: Condado de Oriza, para la hostelería, y Altos de Tamarón, en el canal de distribución alimenticia.

El otro monto importante del plan, alrededor de 22 millones, se destinará a la construcción de una nueva bodega de 30.000 m2 en la localidad riojana de Fuenmayor, una de las zonas más conocidas en la D.O. Rioja, mientras que una tercera parte del presupuesto se dirigirá a la construcción de una bodega en Chile.