Fiab ha elaborado un documento con una serie de propuestas encaminadas a establecer una estrategia agroalimentaria sólida y que favorezca el contexto en el que operan las empresas del sector. Estas propuestas, además, servirán de impulso al recientemente aprobado marco estratégico para la industria de la alimentación y bebidas, que pretende unir, bajo una agenda común con el gobierno, el esfuerzo necesario para reactivar la economía.

Las propuestas presentadas son, en primer lugar, una representación acorde a la importancia de la industria alimentaria en la unión europea. la industria de alimentación y bebidas es la primera industria nacional y se ha convertido en uno de los pilares para reforzar la salida de la crisis. De hecho, el sector constituye un importante motor de la economía española y sigue siendo el primer sector industrial de nuestro país en términos de facturación. Sus ventas anuales ascienden a 90.168 millones de euros, lo que supone el 20,5% del total de las ventas netas de la industria española.

A nivel europeo las cifras avalan también su importancia estratégica y conforman un sector industrial clave en la economía europea. Fiab propone una comisión parlamentaria que responda al eje agro/mar/alimentario, y/o un intergrupo que reúna a parlamentarios europeos de las diferentes comisiones en las que la industria de alimentación y bebidas tiene intereses: agricultura y pesca, comercio exterior, mercado interior, fiscalidad, medioambiente, política industrial, salud, protección de consumidores e innovación. en segundo lugar propone un mercado interior reforzado y en tercer lugar ordenar y agilizar el análisis de impacto normativo.

Desde Fiab propone revisar el modelo de análisis de impacto normativo de la comisión para hacerlo más ejecutivo, efectivo y racional, incidiendo especialmente en los aspectos económico y de costes añadidos que la actividad empresarial pueda sufrir. En cuarto lugar estima elevar el modelo español de relaciones comerciales en la cadena alimentaria a escala comunitaria.

Además, propone, en quinto lugar impulsar la política de innovación. En el apartado de las iniciativas KIC (Knowledge and Innovation Communities), la denominada Food for Future debe facilitar la participación de Pymes para dar cabida a todas las industrias. Debe además abrirse la participación del sector alimentario y de bebidas en la KIC Manufuture, una posibilidad que actualmente no se contempla. En sexto lugar aboga por una simplificación legislativa y en séptimo lugar un impulso legislativo.