Los retos de las empresas en la actual coyuntura y las reformas necesarias para impulsarlos fueron tratados en el marco de la Asamblea General de Aecoc, la asociación española del gran consumo, que ayer, 10 de abril, reunió en Barcelona a más de 150 empresarios y altos directivos de las principales compañías del país.

En el último año, el consumo final de los hogares ha experimentado un descenso anual del 3%; una caída especialmente acusada en los bienes duraderos y de servicios. Y, en un contexto como éste, el presidente de Aecoc, Francisco Javier Campo pidió durante la Asamblea General, a sus más de 25.000 compañías asociadas, que sigan apostando por la innovación, la internacionalización y los beneficios que los desarrollos tecnológicos pueden aportar a su modelo de gestión y de crecimiento presente y futuro.

En ese sentido, no hay que olvidar que España sólo dedica el 0,72% del PIB a I D i, mientras la media de europea es del 1,25%. En opinión de Francisco Javier Campo esta escasez de inversión y el hecho de que España ocupe el puesto número 18 en el Índice de Innovación de la UE es un claro lastre para nuestra competitividad como nación porque “sin innovación no hay futuro ni para las empresas ni para los países”. “La innovación genera riqueza y diferenciación, ya que es lo que justifica la diferencia de la competencia también entre países. Por tanto, en este ámbito tenemos un enorme trabajo por hacer”.

De igual modo, el presidente de Aecoc invita a las compañías españolas a reflexionar sobre la conveniencia de mirar hacia el exterior, especialmente en un momento en el que el consumo doméstico está claramente debilitado. Y es que, en su opinión, las empresas que dependan en exclusiva del mercado interior van a tener que hacer frente a dos aspectos determinantes: el continuo descenso de la confianza del consumidor y que el precio se convierte en el principal argumento de compra. Por ello, en un mercado interno penalizado por la crisis las exportaciones brindan buenas oportunidades.

Finalmente, Campo explicó que considera que el mundo digital lo está cambiando absolutamente todo, lo que “obliga” a las empresas, grandes y pequeñas, a prepararse para sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías. No en vano, los desarrollos tecnológicos juegan un rol fundamental tanto a la hora de ganar en eficiencia y ahorrar costes innecesarios como en la transformación de los modelos de negocio. En definitiva, en su opinión “tenemos que revisar nuestros modelos de negocio porque las cosas están cambiando y tenemos que conseguir recuperar parte de la competitividad perdida. En este escenario la colaboración es más necesaria que nunca”.