Aral Digital.- La cerveza Guinness, marca perteneciente a Diageo, celebró ayer su 250 cumpleaños con una fiesta “planetaria” que comenzó en Dublín (Irlanda) y que ha terminado hoy, 25 de septiembre, en Kuala Lumpur (Malasia).

En 1759, Arthur Guinness firmó un contrato de arrendamiento de 9.000 años por 45 libras anuales para elaborar en la dublinesa fábrica de Saint James's Gate la que sería, dos siglos y medio después, la cerveza "stout" (tostada) más famosa del mundo. La receta origal estaba compuesta de cebada (una parte en copos y otra tostada), lúpulo, levadura y el agua de la capital irlandesa.

Con el paso del tiempo, el agua de Dublín fue sustituida por la de los cristalinos acuíferos de las montañas de Wicklow, al sur de la capital, lo que, en parte, da la razón a los puristas que dicen que una Guinness no sabe igual fuera de la isla porque “no viaja bien”.