AMDPress.- Los consumidores prefieren comprar cada vez más alimentos funcionales, reforzados con vitaminas y otros complementos beneficiosos para la salud, así como productos cultivados y elaborados orgánica y biológicamente, según constata el estudio global realizado por Internet por la consultora ACNielsen sobre la opinión de los consumidores a partir de las 21.100 respuestas procedentes de 38 países de Europa, Asia Pacífico, Norteamérica, Latinoamérica y Sudáfrica. Así, en torno a la tercera parte de los consumidores entrevistados declara comprar regularmente productos con alto contenido en fibra, comidas preparadas con sal yodada, aceites y margarinas que reducen el colesterol, y zumos de fruta con suplementos y vitaminas, aunque el estudio refleja grandes diferencias en las distintas zonas mundiales.

Europa se sitúa bastante por debajo de la media global en la compra regular de este tipo de productos. Los consumidores de Sudáfrica, Brasil, Chile y México son los más convencidos de que estos alimentos aportan beneficios para la salud. Por el contrario, en Europa se da el mayor porcentaje de consumidores que nunca han oído hablar de algunos de estos alimentos, con países como Dinamarca, donde el 94% no conoce la leche de soja ni con suplementos y vitaminas, y el 83% no ha oído hablar del pan con suplementos y vitaminas.

Concretamente, España destaca como una de las naciones donde un mayor porcentaje de consumidores declara no haber comprado nunca aceites y margarinas que reduzcan el colesterol, en lo que coincide el 34% de los encuestados. En nuestro país, el 28% de los encuestados asegura haber comprado regularmente leche con suplementos y vitaminas, pero el 27% manifiesta que nunca ha adquirido productos con alto contenido en fibra, mientras que el 28% señala que no adquiere alimentos biológicos porque éstos no se encuentran a la venta en su comercio habitual. Además, un porcentaje superior al 17% declara no creer en los beneficios de estos alimentos.

“Todavía hay bastantes consumidores que declaran no conocer estos productos, que también deben conseguir mayor disponibilidad en muchos mercados e incrementar su credibilidad sobre los beneficios prometidos. Hoy día son las principales barreras reales a la compra de estos productos funcionales que prometen ser beneficiosos para la salud”, señala José Luis García Fuentes, director general de ACNielsen España.

En general, las razones alegadas para no comprar este tipo de productos son el desconocimiento, la falta de disponibilidad en el mercado, y la incredulidad ante los beneficios para la salud que prometen estos alimentos. Esta última causa resulta especialmente citada en Europa y España, y en cierta forma puede relacionarse con el mismo desconocimiento y la novedad de muchos de estos productos. Los consumidores aprecian la innovación, pero es lógico que pueda existir menos confianza ante productos que todavía no resultan totalmente familiares.

Las leches de soja y enriquecidas con calcio, los yogures bio, zumos con vitaminas y productos con omega 3 son sólo ejemplos de una lista de alimentos con complementos saludables cada día más larga. Junto a ellos, se suceden otros productos denominados biológicos, cuya ventaja para los consumidores es haber sido cultivados y elaborados sin ingredientes artificiales como pesticidas, fertilizantes, hormonas de crecimiento o antibióticos. Son las dos caras de una tendencia creciente que se refleja en prácticamente todos los mercados mundiales: los consumidores quieren alimentos funcionales a los que se han añadido complementos beneficiosos para la salud, así como productos cultivados y elaborados de forma natural, que les parecen más saludables, y por los que están dispuestos a pagar más.