Las ventas de productos de gran consumo durante la campaña de Navidad (del 15 de diciembre al 11 de enero) se han incrementado un 1% en valor, según datos de IRI.  Pero han sido las compras de última hora las que han marcado las ventas navideñas: la semana de Navidad (del 22 al 28 de diciembre) se facturó un 4% más que el año anterior; y la de Reyes (del 5 al 11 de enero), con un 9% más de las ventas en valor que en 2013. En esta última, se aprecia el efecto calendario, ya que el día 5 de enero, día importante de ventas, en la campaña de Navidad del pasado año quedaba incluido en la semana anterior.

Por contra, la semana del 15 al 21 de diciembre es cuando más se redujeron las ventas, un 5,5% menos que en 2013, y la semana de fin de año, del 29 de diciembre al 4 de enero, registró una ligera caída de las ventas del 1%, también afectada por el efecto calendario.

Los productos típicos crecieron 

La tendencia a retrasar las compras al último momento también se ha reflejado en categorías típicas de esta época: vinos espumosos nacionales (excluyendo el champagne), que ha cerrado la campaña de Navidad con un crecimiento del 5%, incrementó un 9% sus ventas en valor en la semana del 22 al 28 de diciembre respecto a la misma semana de 2013, un 7% la semana del 29 de diciembre al 4 de enero, y estuvo cercano a doblar sus ventas del 5 al 11 de enero, mientras que en semanas anteriores a la campaña sus valores mostraban una evolución negativa.

Lo mismo sucede en especialidades navideñas (que incluye mazapanes, pannettone, mantecados, polvorones, etc.) cuyas ventas en valor del 22 al 28 de diciembre crecieron un 21%, con tendencias negativas durante las semanas precedentes.

Más compradores tentados por el surtido del híper

Las preferencias del comprador para hacer sus compras en estas fechas señaladas no varían respecto a 2013, aunque sí lo hacen respecto a las compras habituales del resto del año: en estas semanas de Navidad el 80% de las ventas se realizan en el supermercado, menos que el resto del año, donde este canal concentra el 83% de la facturación.

Aunque sigue primando la cercanía que ofrece el supermercado, para las compras de Navidad hay más compradores que se sienten tentados por las ofertas del hipermercado y por la mayor variedad y surtido que ofrece.

"A pesar de la deflación de los precios y del control del gasto por parte del comprador, que además encuentra promociones más agresivas en la tienda y retrasa sus compras hasta el último momento para encontrar los mejores precios, las ventas esta Navidad han reflejado las ganas del comprador por recuperar sus hábitos de consumo", concluye la consultora IRI