AMDPress.- El grupo gallego Pescanova incrementó sus ventas netas un 6,43% en 2002, al obtener una cifra de negocio de 863,86 millones de euros frente a los 811,65 millones de los doce meses anteriores. Sin embargo, los beneficios se redujeron un 20,24% al situarse en 12,54 millones de euros, por los 15,73 millones de 2001.

El resultado bruto de explotación (EBITDA) alcanzó los 60,27 millones de euros, lo que significa el 49,3% del capital social, el 27,9% de los fondos propios y un crecimiento del 15,6% respecto a 2001. Mientras que los recursos netos generados (EBIT) fueron de 38,43 millones de euros, que suponen el 4,4% de las ventas y una subida del 16,2% en relación al ejercicio precedente.

Según Pescanova, los precios del pescado no se recuperaron hasta el mes de mayo, muy afectados por el retraimiento de la demanda de consumo en general, y del pescado en particular, tras los atentados del 11 de septiembre.

Esta circunstancia se reflejó en la evolución de la actividad económica del grupo, que fue creciendo a lo largo del año. Así, las cifras del primer semestre reflejaban unos ingresos un 0,42% mayores a los del mismo período del año anterior y un retroceso en las ganancias del 32%. En los nueve primeros meses, los resultados mejoraban y las ventas crecían un 5,3% respecto al acumulado hasta septiembre de 2001, aunque los beneficios mantenían la caída del 32%. En el último trimestre, la facturación consolidaba su alza, mientras que el resultado neto consolidado se corregía hasta alcanzar los datos anuales indicados.

Desde la compañía gallega se asegura que “no hay una relación causa efecto entre la recuperación del resultado de Pescanova y la catástrofe del Prestige, ya que la normalización del mercado y de los precios comenzó en mayo”.

Por otro lado, a finales del pasado año, la compañía llevó a cabo una ampliación de capital de seis millones de euros (ver ARAL Digital 591), mediante la emisión de un millones de acciones. Como consecuencia de esta operación, el capital social ha quedado fijado en 78 millones de euros, representado por trece millones de acciones.

Además, el grupo gallego potenció su presencia en el sector de marisco congelado con la compra de su principal competidor en el segmento de langostinos, la empresa burgalesa Ultracongelados Antártida (ver ARAL Digital 558). Pescanova controla así una cuota en volumen del 24,3% y del 29,3% del mercado de marisco congelado, porcentaje este último que alcanza el 36,1% en la campaña de Navidad, la más importante del año. Por último, la firma apunta que durante 2002 “ha continuado con su política de prudencia, fortaleciendo la estructura económica de la empresa, y se han dotado provisiones para riesgos y gastos hasta alcanzar la cifra de 22,2 millones, lo que representa un incremento del 26,7% respecto al año anterior”.