La Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León (Vitartis) lidera un proyecto colaborativo para impulsar la bioeconomía a través de la reducción de los desperdicios alimentarios que genera la industria en el que participan las asociaciones de otras siete comunidades autónomas.

El Grupo Operativo Go Savefood, que concentra a la mayor parte del sector agroalimentario español, tiene como objetivo establecer estrategias y potenciar la puesta en marcha de actuaciones concretas para reducir significativamente la pérdida de alimentos y conseguir a medio y largo plazo un mejor aprovechamiento de los recursos, así como un impacto positivo en la sostenibilidad de la cadena agroalimentaria a través de proyectos piloto.

Vitartis coordina este proyecto en el que participan también Clusaga (Clúster Alimentario de Galicia), AIAA (Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón), Landaluz (Asociación Empresarial de Alimentos de Andalucía), Aseacam (Asociación Empresarial de Industrias Alimentarias de la Comunidad de Madrid), Nagrifood (Clúster Agroalimentario de Navarra), Fedacova (Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana) y el Clúster de Alimentación de Euskadi. Esta iniciativa arrancó el septiembre del pasado año en una reunión que mantuvieron los máximos responsables de las asociaciones regionales.

El trabajo del Grupo Operativo Go Savefood se centrará en recopilar información de sus socios sobre la cantidad, tipología y características de dónde se producen las pérdidas y los puntos críticos en el proceso de transformación de la industria. Además, se identificarán actuaciones y buenas prácticas empresariales en su gestión, así como iniciativas institucionales y certificaciones. Con esta información se realizará un informe divulgativo que se enviará a la industria alimentaria de toda España.

"La reducción de desperdicios supondrá para las empresas del sector un ahorro económico y energético, además de la disminución de la explotación de recursos como el agua o la tierra de cultivo y el impacto en el clima", ha explicado la directora general de Vitartis, Cristina Ramírez de Lara.

"Con esta iniciativa pretendemos ahondar en el concepto de economía circular para impulsar la competitividad de las empresas y fomentar la transición hacia una economía más sólida, que permita utilizar los recursos de modo más sostenible", ha precisado Ramírez de Lara.

En este sentido, recordó que según los informes de la FAO, solamente en la Unión Europea se desperdicia una media de 173 kilos anuales de alimentos por ciudadano. Y según la misma fuente, en la cadena de suministro del propio sector, desde el productor hasta el distribuidor pasando por la industria, se podría perder en todo el mundo hasta un tercio de los alimentos inicialmente destinados al consumo humano.