El laboratorio de café de Juan Rius, ubicado en La Bisbal d'Empordà en Girona, cerró la fórmula de lo que sería el primer refresco con café natural con burbujas del mundo el pasado septiembre de 2019, tras tres años de pruebas y diferentes análisis. Un producto innovador que, bajo el nombre de Gazé, basa su reto principal en mantener y conservar todas las bondades del café.

Hace más de 20 años que Rius y su equipo están especializados en la elaboración tradicional del café. Pero con la llegada de la crisis de 2008 tocaba reinventarse, y así fue como Juan Rius y su equipo tuvieron que reformular todos sus conocimientos sobre esta bebida, para adaptarse a las necesidades de mercado. “Cuando el consumo empezó a reactivarse, nosotros empezamos a buscar arquitecturas nuevas para el café. En este sentido, fuimos un poco más allá y pensamos: vamos a conseguir un producto listo para consumir y que esté basado en café natural”, explica Juan Rius. 

Gazé es una bebida de origen natural, baja en azúcar y en calorías, sin colorantes, con agua mineral de sierra de Galea (Asturias) y con burbujas

Gazé nació de una idea y “queríamos lanzar un producto basado en café natural, pero creado por nosotros”, indica Rius. Una bebida de origen natural, baja en azúcar y en calorías, sin colorantes, con agua mineral de sierra de Galea (Asturias) y con burbujas. De esta forma, el producto no solo quiere conquistar el paladar de los amantes del café, sino de todos aquellos consumidores que busquen nuevas experiencias y sabores.

“Digamos que es un producto transversal, básicamente, es algo nuevo donde la materia prima es el café. Además, nos queríamos apartar de las bebidas energéticas, por eso, una lata de Gazé contiene menos cafeína que una taza de café. Su aspecto es similar a la cerveza, tiene un tono tostado y una burbuja muy agradable”, indica Rius.

Gazé se comercializará en lata de aluminio. “La lata es un formato sencillo y ergonómico. Además, nos permite llegar directamente al consumidor con un mensaje más visual”, según asegura Juan Rius. Por otra parte, este envase ayuda a conservar el producto en perfectas condiciones, “el café se oxida muy fácilmente, y la luz del sol puede afectar al producto. Por eso, la lata es perfecta para mantenerlo en las mejores condiciones durante un largo periodo de tiempo, porque es opaca”, señala Rius.