Mahou-San Miguel ha dado un paso más en su compromiso con la máxima calidad y seguridad alimentaria con la obtención de la certificación FSSC 22000 (Food Safety System Certification) en su fábrica de Alovera (Guadalajara), la de mayor producción de Europa. La corporación consigue así uno de los máximos estándares de calidad que existen actualmente a nivel mundial, respaldado por la Confederación Europea de Industrias de Alimentación y Bebidas (CIA) y aprobado por la Global Food Safety Initiative (GFSI). Este nuevo esquema de certificación, otorgado por Bureau Veritas Certification, garantiza el cumplimiento por parte de Mahou-San Miguel de unos rigurosos estándares de seguridad a lo largo de toda la cadena de producción de sus cervezas, desde la compra de las materias primas hasta la entrega del producto al consumidor final. La apuesta por estar siempre a la vanguardia tecnológica, el cumplimiento de un estricto plan de vigilancia, las mejores prácticas operativas y el mantenimiento de sus instalaciones en perfecto estado de orden y limpieza han sido fundamentales en la obtención de la certificación por la cervecera.

“La obtención de esta certificación es para nosotros un valioso reconocimiento a la buena gestión y al esfuerzo para asegurar la máxima calidad, inocuidad e higiene de todos nuestros productos, en el marco de nuestro firme compromiso con la excelencia y la mejora continua”, afirma Juan del Olmo, director de Calidad de Mahou-San Miguel, “la obtención de la FSSC 22000 no sólo reforzará la confianza del consumidor, si no que nos facilitará las exportaciones al tratarse de uno de los más altos estándares de calidad reconocido y avalado por expertos mundiales en seguridad alimentaria”, añade.

La fábrica de Alovera, que representa el 50% de la producción de Mahou-San Miguel, ha sido la primera en obtener esta certificación, que está previsto que se extienda en breve al resto de plantas de la cervecera. La FSSC 22000 está basada en la integración de la especificación PAS 220, que suplementa los programas de prerrequisitos, con el estándar de seguridad de alimentos ISO 22000, con el que ya cuentan los centros productivos de Mahou-San Miguel ubicados en Alovera, Burgos, Candelaria (Tenerife), Lleida y Málaga.