A través de medidas como la valorización y apuesta por el reciclaje, la separación en origen de los residuos y la implementación de mejores condiciones de almacenamiento, Nestlé ha logrado reducir en un 72% los residuos a vertedero en los últimos cinco años gracias, principalmente, al compromiso de los 10 centros de producción de la compañía por convertirse en fábricas "cero residuos a vertedero".

La aplicación de este conjunto de iniciativas ha favorecido que se haya pasado de 3.152 toneladas de residuos generados, en 2012, a 883 toneladas producidas el año pasado.

Esta valorización permite que los residuos se aprovechen, convirtiéndose en materia prima para otros procesos. Así, mientras que en 2012 los residuos a vertedero fueron de 4,1 kilogramos por tonelada de producto generado, en 2016 esta cantidad se había reducido a 1 kilogramo por tonelada de producto.

Medidas adoptadas

Para conseguir estos objetivos, Nestlé ha contado con la colaboración de gestores autorizados que han analizado cada residuo para ofrecer la mejor opción de valorización dependiendo de su naturaleza.

Además, para fomentar el reciclaje en los procesos productivos, la compañía ha desarrollado entre los trabajadores programas de formación para mejorar su conocimiento y concienciación. Así, durante 2016, cerca de 1.800 empleados de las distintas fábricas participaron en acciones de formación relacionadas con temas medioambientales, dedicándose a esta actividad más de 1.900 horas.

Nestlé también revisa periódicamente las áreas de acondicionamiento y señalización para que se produzca la correcta segregación de materiales en fábrica y verifica las condiciones de almacenamiento intermedio y finales de los mismos.

Según señala el experto en Sostenibilidad Ambiental de Nestlé, Pedro Ruiz, "los residuos de las fábricas se valorizan a través de la reutilización, reciclaje, compostaje o incineración con recuperación de energía". En este sentido, Ruiz añade que "de forma concreta, un ejemplo de valorización de los residuos que se está llevando a cabo en las fábricas es el reciclado del embalaje generado en el proceso industrial. De esta manera, el cartón que llega con nuestras materias primas, después de separarse correctamente, se convierte en cartón reciclado. Asimismo, el marro del café de la fábrica de Girona se valoriza, bien como recurso para la fabricación de compost, en un 70%, bien como combustible en centrales de producción de energía, en un 30%".

Objetivo 2020

En la actualidad, cinco de las diez plantas industriales de Nestlé en España —en concreto, las de agua embotellada en Viladrau (Girona) y Herrera del Duque (Badajoz), la fábrica de café tostado de Reus (Tarragona), la fábrica de café soluble y bebidas en cápsulas monodosis de Girona y la de salsas de tomate en Miajadas (Cáceres)— ya son consideradas "cero residuos a vertedero", al minimizar la generación de los mismos y fomentar su reutilización, reciclaje o valorización. Se prevé que en 2020 la totalidad de los diez centros de producción de la Compañía en España sean considerados "cero residuos a vertedero".

Este conjunto de iniciativas pone de manifiesto el compromiso de Nestlé con el medio ambiente y se enmarca en el propósito de la compañía de mejorar la calidad de vida de las personas y contribuir a un futuro más saludable.