La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, Asedas, ha celebrado este jueves 14 de febrero el 20 Aniversario de su fundación con un evento en el Museo del Prado que ha sido inaugurado por uno de sus fundadores, Jaime Rodríguez, presidente de Euromadi; y en el que han estado presentes el Secretario General de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda; el presidente de Fiab, Tomás Pascual; y Juan Pablo Lázaro, vicepresidente de Ceoe.

Durante el multitudinario acto del aniversario ha tenido lugar una jornada en la que se ha realizado un análisis de los grandes retos que se presentan para el modelo de distribución de proximidad en España. Uno de ellos es la economía circular, ya que el ahorro de los recursos, la eficiencia energética y la movilidad sostenible van a ser cruciales en el futuro. Otros tienen que ver con la vertebración de la España rural y con la necesidad de asegurar un crecimiento del supermercado basado en la sostenibilidad social, medioambiental y económica. El objetivo debe ser garantizar, como hasta ahora, el acceso de los consumidores a una alimentación de calidad, variada y a precios competitivos, independientemente de dónde se viva, tal como pusieron de manifiesto los distintos participantes en el encuentro.

La asociación pide plazos realistas y una fiscalidad moderada para implementar los cambios necesarios

En esta línea, el supermercado presenta avances ante estos desafíos. Entre otros logros citados, se destacaron el que es el formato más sostenible dada su ubicación que ayuda, por ejemplo, a que los clientes se desplacen a pie para hacer la compra; la colaboración con los proveedores en materia de logística eficiente consigue que estos se sumen también a la economía sostenible y circular; una amplia red de tiendas da cobertura a la inmensa mayoría de la población tanto en zonas rurales y urbanas; y es un sector creador de empleo y riqueza en los territorios en que opera.

Representantes del sector de varios países europeos, de la
industria alimentaria, de los agricultores y muchas
organizaciones sociales se dieron cita en este evento que ha reunido a más de 500 personas y contado con un centenar de medios de comunicación

Para avanzar todavía más hacia estos objetivos se indicó a lo largo de la jornada el que es necesaria la implicación de los diferentes actores que participan en la cadena agroalimentaria, incluyendo administraciones públicas, asociaciones empresariales, productores y consumidores. Las primeras deben crear las condiciones regulatorias adecuadas para que las empresas implementen los cambios, contando con plazos realistas en función de la disponibilidad de la tecnología y sin tener una presión fiscal adicional. De esta forma, las empresas y productores deben avanzar en la necesidad de compartir riesgos, información y buenas prácticas. Y, por último, el consumidor debe participar en el cambio de manera informada, activa y constructiva.

"Estamos muy orgullosos porque las empresas de ASEDAS han logrado, en los últimos 20 años, crear una estructura de distribución moderna capaz de responder a las necesidades del consumidor y de estar preparada para los retos relacionados con la sostenibilidad social, económica y medioambiental. Para lograrlo necesitamos la implicación del resto de agentes sociales. Especialmente, la Administración debe acompañar este proceso de cambio con una legislación favorable a la inversión y a la adaptación flexible a los cambios", ha indicado Ignacio García Magarzo, director general de Asedas.