La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, Asedas, ha hecho efectiva la adhesión al Código de Buenas Prácticas Mercantiles en la Contratación Alimentaria tras aprobarlo su Junta Directiva del pasado 27 de enero. Este Código es fruto del esfuerzo de todos los representantes de la cadena y de una larga negociación, que se ha desarrollado durante más de un año. Asedas ya hizo, junto a Fiab un esfuerzo en 2007 para acordar buenas prácticas en el sector, que ha servido de antecedente e inspiración al actual Código. Al establecerse ahora como complemento a la regulación legal, el Código completa el desarrollo de la Ley de Cadena Alimentaria, que entró en vigor en 2014.

"Nos sentimos satisfechos con este trabajo compartido con agricultores e industria alimentaria para, juntos, poner en marcha el sistema de autorregulación que establece la Ley. En consecuencia, hemos decidido apoyarlo y comprometernos con él, porque creemos que aportará estabilidad a las relaciones comerciales y permitirá eliminar costes innecesarios, que no aportan valor ni a los operadores ni a los consumidores", ha señalado el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo.

El Código debe servir para aportar mayor seguridad y transparencia a unas relaciones que, al resultar más previsibles, favorecen el entendimiento entre todas las partes protegiendo especialmente a PYMES y agricultores. Asedas considera que el Código no solo define las prácticas que deben evitarse, sino que, sobre todo, promueve otras que son beneficiosas y deben fomentarse entre todos los operadores, mejorando la cooperación.

Entre los compromisos que recoge el Código, se incluyen algunos importantes para la distribución, como la obligatoriedad de facilitar por parte de la industria, y con tiempo razonable, la información técnica del producto que se comercializa o las posibles alteraciones en su calidad que sean relevantes para el consumidor y que los distribuidores deben conocer, lo que para Asedas, permite mejorar el servicio a los clientes.

"Nos sentimos satisfechos porque el Código no trata de perjudicar a ninguna de las partes de la cadena, ni situarla en una posición de debilidad. Para nosotros, los consumidores son lo prioritario, y ellos también forman parte de la cadena, por lo que, adquiriendo este compromiso creemos que conseguimos aumentar la eficiencia con la que servimos al consumidor, buscando a la vez el equilibrio de la cadena", ha afirmado el director general.

Asedas se adhiere a este Código al igual que lo han hecho otras entidades y organizaciones del sector alimentario, pero García Magarzo considera que "el camino no termina aquí, sino que es ahora cuando hay que hacer valer el trabajo que hemos realizado entre todos, por lo que 2016 será un año importante para avanzar en los objetivos del Código".