IRI, basándose en el análisis de compradores, el mercado de la gran distribución y los datos de categoría, ha analizado seis pilares que afectarán al panorama de consumidores y distribuidores durante la nueva normalidad, que persistirán después de la pandemia, potencialmente en los próximos años. Y es que el Covid-19 ha supuesto el mayor cambio en décadas para distribuidores y fabricantes, con la aparición de nuevas necesidades que impulsarán un cambio fundamental en la industria y requerirán una nueva respuesta.

Además, la recesión prevista será diferente a 2008, ya que no solo se trata de una crisis económica, sino también sanitaria; la velocidad de cambio en los hogares ha sido rápida y tendrá un impacto duradero y trascendental en los consumidores, y el incremento en la tasa de desempleo sin una visión clara de recuperación cambiará las misiones de compra tradicionales y los valores de la cesta de la compra.

Por tanto, como consecuencia de la Covid-19, existe una sensación de inseguridad acerca del futuro económico, con consumidores cada vez más sensibles al precio y que se fijan en las promociones y el valor de los productos en todos los retailers. En este sentido, los compradores están reconsiderando qué y dónde compran, de hecho, el número de transacciones se ha reducido y los productos y el gasto por ticket han incrementado.

Por otro lado, los distribuidores que puedan conectarse y comunicarse con las necesidades cambiantes de sus compradores a buen ritmo serán los que antes y mejor logren adaptarse. Mientras tanto, los hogares están reconsiderando sus circunstancias e identificando los cambios necesarios en sus estilos de vida y retailers y fabricantes deben proporcionar una oferta que ofrezca valor para todos. Desde IRI señalan que esto podría llevar a un cambio en la mecánica promocional con un mayor enfoque en la personalización.

Los distribuidores que puedan conectarse y comunicarse con las necesidades cambiantes de sus compradores a buen ritmo serán los que antes y mejor logren adaptarse

Además, la innovación de productos ha disminuido durante la pandemia, ya que la industria ha priorizado la disponibilidad de productos en la tienda. Sin embargo, a medio plazo, se anticipa que la tasa de innovación volverá a los niveles anteriores de la Covid-19, ya que retailers y fabricantes buscan mantener la cuota del gasto a través de la diferenciación. satisfaciendo las necesidades existentes con productos nuevos para los compradores.

A medida que el comportamiento de los clientes cambia, como comprar menos comida para llevar frente a cocinar en casa, los retailers tienen la oportunidad de reconfigurar el espacio tradicional de la tienda. En las tiendas de conveniencia esto podría contribuir a reducir el espacio de productos de impulso a favor de productos que satisfagan la necesidad de cocinar en casa.

Asu vez, para los compradores, algunas categorías han caído en demanda, mientras que el espacio comercial seguirá siendo prioritario para las categorías de alta demanda en la tienda, como productos de limpieza para el hogar o la cerveza y el vino. Por tanto, rediseñar los lineales es básico para maximizar el valor de la categoría y de la tienda.

La demanda de productos de alimentación en el canal online ha crecido exponencialmente en comparación con años anteriores, ya que los consumidores buscan pasar menor tiempo fuera de casa. Los distribuidores han respondido a la demanda y han aumentado sus capacidades del Home Delivery y Click & Collect, pero esto debe expandirse aún más para mantener la demanda, ya que desde IRI mantienen la convicción de que es poco probable que se reduzca una vez pase la situación actual.

Además, las restricciones como consecuencia de la Covid-19 han llevado a visitar retailers diferentes a los habituales debido a la proximidad o la facilidad de acceso. Se ha producido una dilución similar de la fidelidad de la marca con los productos a medida que los clientes buscan comprar lo que esté disponible, por lo que las marcas deberán volver a conectarse con los consumidores según avanzamos hacia el “New Normal”. Por ello, la comunicación en medios se convertirá en un foco importante tanto para marcas como para retailers, ya que buscan reforzar su relación con los consumidores.

Por último, el estudio de IRI muestra que será necesaria una cadena de suministro resistente para cumplir con las expectativas de los retailers y responder rápidamente a los cambios en las necesidades de los consumidores. Los retailers deberán contar con una cadena de suministro de confianza para mantener la disponibilidad del producto, como pasar de redes de distribución nacionales a redes más localizadas para tener una mayor agilidad y velocidad en toda la cadena.