El valor de las ventas de los mayoristas de alimentación se situó en unos 6.150 millones de euros al cierre de 2015, lo que supuso un crecimiento del 2,5% respecto al año anterior, en un contexto de aumento de la demanda y los ingresos de bares y restaurantes. La facturación de los establecimientos cash & carry, por su parte, alcanzó los 3.800 millones de euros, un 1,3% más que en 2014. Estas son algunas conclusiones del estudio Sectores "Mayoristas de Alimentación para Hostelería" publicado recientemente por el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA D&B (filial de CESCE), líder en el suministro de Información Comercial, Financiera, Sectorial y de Marketing en España y Portugal.

La mejora del comportamiento del gasto de las familias y del consumo en restauración favorecieron el crecimiento de la demanda tanto de unos como de otros en el bienio 2014-2015. Tras varios años de caídas, la cifra de negocio derivada de las ventas de los mayoristas a hostelería inició una fase alcista en 2014, contabilizando tasas de variación del 1,7% y del 2,5% en 2014 y 2015, respectivamente, hasta alcanzar los 6.150 millones de euros en 2015. Esta cifra supuso un 36,1% del valor total de las compras de alimentación y bebidas realizadas por la hostelería, participación que ha registrado una ligera tendencia a la baja en los últimos años. Por su parte, los establecimientos cash & carry cerraron 2015 con una cifra total de 3.800 millones de euros, lo que supuso un aumento del 1,3%, frente al 0,7% contabilizado en el ejercicio anterior.

Las previsiones para el bienio 2016-2017 apuntan a una tasa de variación media anual de alrededor del 2-3% de la cifra de negocio de los mayoristas de alimentación, lo que daría lugar a un valor de unos 6.500 millones de euros en el último año. Para los establecimientos cash & carry las previsiones apuntan a tasas de crecimiento situadas en el 3-4% en 2016 y 2017, hasta superar los 4.000 millones de euros.

La recuperación de las ventas seguirá acompañada de una fuerte rivalidad entre las empresas. Los principales mayoristas continuarán reforzando su posición competitiva mediante la búsqueda de acuerdos con proveedores para la ampliación del catálogo de productos y la mejora de la oferta de servicios. 

En enero de 2015 se contabilizaban 45.246 empresas mayoristas de alimentación (1,2% más que un año antes), considerando empresas que dirigen sus ventas tanto a establecimientos de hostelería como a otros canales. La estructura empresarial se caracteriza por una mayoría de empresas de pequeña dimensión, contando en torno al 90% de los operadores con una plantilla de menos de 10 trabajadores, mientras que sólo el 1,1% tenía una plantilla de 100 o más empleados. Esta situación se refleja en un escaso grado de concentración, de forma que en 2014 los cinco primeros mayoristas reunieron el 14% del negocio total, mientras que los diez primeros concentraron el 18,8%.