AMDPress.- El grupo papelero encabezado por Torraspapel, SA, con sede social en Barcelona, acaba de anunciar la puesta en actividad de su filial mexicana Torraspapel México S. de R.L. de C.V., con oficinas en el centro de la ciudad de México DF. El objetivo es atender un mercado que el grupo considera estratégico, con fuertes crecimientos en los últimos años y una estabilidad asociada al 90% que EEUU absorbe de sus exportaciones.

El consumo per capita de papel y cartón en México es de 50 kilos anuales, menos de una tercera parte que en España, pero como mercado global alcanza más de cinco millones de toneladas, en un 25% en el segmento de impresión y escritura.

Torraspapel cuenta ya con una importante proyección internacional que incluye siete distribuidoras en España, Portugal, Francia y Argentina, y empresas filiales en Alemania, Reino Unido, Italia, Marruecos y los EEUU.

La papelera es filial (95%) de Nueva Organización SA, la cual se integra en el Grupo Lecta (New Lecta, SA) a su vez controlada mayoritariamente por la británica CVC Capital Partners, que también integra a Condat y Cartiere del Garda, conformando así el cuarto grupo europeo fabricante de papel estucado, con una capacidad superior a 1.300.000 toneladas de papel. CVC Capital Partners es también el propietario del 100% del grupo vidriero BSN, tras la reciente compra del 44% que tenía el grupo Danone.

Torraspapel tiene 9 fábricas en España, contando con producción propia de celulosa y dos fábricas dedicadas a soportes y sumando una capacidad total de fabricación superior al millón de toneladas. En 2002 alcanzó unas ventas de 802 millones de euros (791 millones en 2001) con un Ebitda en el periodo 2000-2002 del 21% de media anual sobre ventas. Entre 1996 y 2003 ha abordado diversos planes de ampliaciones y mejoras con inversiones de unos 350 millones de euros, siendo una de sus últimas actuaciones la reciente ampliación de la planta de estucado de Mortril (Granada).

En su actividad cabe destacar la fabricación de material adhesivo para etiquetas, mercado en el que es un destacado proveedor para el sector de producción e impresión, y cuya producción tiene centralizada en su planta de Almazán (Soria). Esta fábrica ha recibido en los últimos años inversiones de unos 19 millones, con las que ha situado su capacidad teórica de producción en los 250 millones de metros cuadrados anuales de adhesivo para etiquetas, y se ha dotado de una máquina capaz de trabajar a 400 metros por minuto, con ancho de 1,5 metros, que realiza en una sola pasada el siliconado y el complejo. Con ello también ha aumentado la gama de films plásticos en los que puede fabricar.

Torraspapel engloba en una división sus actividades de etiquetas y embalajes flexibles, con cuatro líneas de producto que incluyen las marcas Creaset (Estucado 1/C), Eurokote(alto brillo), Metalvac (metalizados) y Adestor (adhesivos). Esta división alcanzó unas ventas de 117 millones de euros en 2002 (fueron 108 millones en 2001), con una producción de 79.000 toneladas. La fábrica de Almazán situó su producción de adhesivo en 90 millones de metros cuadrados, en un 65% a exportación, con previsión de superar los 100 millones en 2003.