Ayer, 10 de diciembre, Rafael Arias-Salgado, presidente de Carrefour en España explicó que este grupo de distribución ha invertido casi 18 millones de euros (3.000 millones de pesetas) en su adaptación al Euro, de los que unos 12 millones de euros (2.000 millones de pesetas) se han dedicado a la formación de sus 41.000 empleados.

Por su parte, Francisco Fernández, director de organización de euro del grupo, concluyó que el “Carrefour está preparado para el Euro”. Informó, también, que el plan de adaptación seguido por el grupo incluye, además de la formación del equipo humano, la adaptación de los sistemas de informáticos encargados de gestionar los distintos canales de la empresa, los sistemas de información, las máquinas de vending (tabaco o teléfonos), el equipamiento comercial y los soportes jurídicos. Fernández explicó que se ha establecido una línea de comunicación con otros cinco países donde opera la matriz y que se han aprovechado sinergias.

El plan de adaptación, que ha finalizado el pasado mes de noviembre, establece un plan de contingencia que anticipa cualquier eventualidad que pueda ocurrir y provee de soluciones ante cualquier problema. Para facilitar la transición al Euro de los consumidores y dar confianza y seguridad a sus clientes, Carrefour etiqueta desde noviembre pasado sus artículos en euros y en pesetas, resaltando el precio en euros; además, se compromete a aplicar el redondeo sin aumentar los precios, mantener la señalización de los precios en pesetas al menos hasta julio de 2002 y a devolver diez veces la diferencia si el cliente encuentra un redondeo desfavorable.