El Corte Inglés iniciaba hace unos días la venta de automóviles en alguno de sus establecimientos. Para ello utiliza un espacio diferenciado de unos setenta metros cuadrados situado a nivel de calle, en el que los vendedores ofrecen los servicios de MCS (Many Car System), sociedad catalana que ha llegado a un acuerdo para comercializar los coches en el espacio que le brinda el grupo de distribución. MCS ofrece a los clientes básicamente asesoramiento sobre características de los vehículos, así como precios y condiciones de financiación, a través de varias pantallas de ordenador. No obstante, la venta debe cerrarse en un concesionario oficial, puesto que, según la legislación vigente, hasta octubre de 2002 ninguna gran superficie comercial podrá realizar este tipo de operaciones.