Frial, empresa familiar dedicada a la alta charcutería, ha adquirido la empresa Sánchez Montero Ibéricos de Salamanca por 300 millones de pesetas. Con la compra de esta empresa, dedicada a la elaboración de ibéricos de alta calidad, Frial ampliará su actual gama de productos, centrada en la fabricación de charcutería cocida de alta calidad y duplicará su dimensión. Paloma Frial, presidenta de la compañía, ha señalado que con esta operación, enmarcada en el plan de expansión marcado para los próximos años, Frial alcanzará una cifra de negocios cercana a los 2.000 millones de pesetas en el 2001, primer año completo de gestión de la nueva filial. Además se prevén crecimientos superiores al 30% para los próximos años. Para el ejercicio en curso Frial espera alcanzar un beneficio próximo a los 100 millones de pesetas. "El estreno de la gama de ibéricos consolidará la apreciación de la marca como empresa puntera en productos de alta calidad. Esta nueva adquisición nos va a permitir incrementar nuestra presencia en todo el territorio español, llegar a un mayor número de consumidores y abordar pronto los mercados internacionales", remarcó Paloma Frial. La nueva línea de ibéricos Sánchez Montero del grupo Frial incluirá la producción de jamones y paletas, así como el lomo, chorizo y salchichón, mercados en los que hasta el momento no operaba. Frial facturó en el pasado ejercicio 1.300 millones de pesetas, un 15% más que en 1998.