La nueva ley de liberalización de horarios comerciales comienza a generar las primeras consecuencias. Las grandes superficies quieren aprovechar al máximo el tope de apertura semanal (que ha pasado de 72 a 90 horas) aumentando su franja horaria, por lo que se plantean la posibilidad de mantener abiertos los establecimientos hasta las 12 de la noche. Este incremento, en cualquier caso, no supondría aprovechar al 100% el margen permitido y será debatida en las negociaciones del próximo convenio colectivo del sector.