Aral Digital.- La compañía británica Morrisons ha alcanzado un beneficio de 348 millones de euros en el primer semestre del ejercicio fiscal, que supone un descenso del 7,5% respecto a los datos del mismo periodo del curso anterior (376 millones). Por el contrario, las ventas del gigante de la distribución en el Reino Unido crecieron un 9,1%, hasta 9.896 millones de euros, mientras que en agosto de 2009 la cifra fue de 9.072 millones.

Asimismo, el operador con sede en Bradford (Inglaterra) ha anunciado que en 2011 pondrá en marcha un programa piloto con sus primeras tiendas de conveniencia.

A raíz de estos resultados, desde la compañía indican se encuentran en el camino correcto para cumplir con sus previsiones de ganancias en todo el año en un contexto de bajo crecimiento. Asimismo, fuentes de la cadena se muestran preocupados por las medidas de austeridad que está implementando el Gobierno británico y que están afectando a la confianza del consumidor.

“Nos adentramos en 2010 anticipándonos a este contexto duro y difícil, y ahora estamos gestionando el negocio en consecuencia. Además, seguimos ganando nuevos clientes y estamos realizando un fuerte control de costes”, explican desde Morrisons.